Ni el Audi RS5 se salva: hay que pagar hasta por los salvapantallas
Esta movida, que ya se probó, ahora se extiende a modelos emblemáticos, y no deja de generar debate entre entusiastas y expertos del sector automotriz.
Audi RS 5 Sedan. Crédito: Audi | Cortesía
En un mundo donde los autos de lujo prometen experiencias premium desde el primer kilómetro, surge una nueva sorpresa que deja a muchos conductores con la boca abierta.
Imagina invertir una fortuna en un vehículo de alto rendimiento como el Audi RS5, solo para descubrir que algo tan simple como personalizar el fondo de pantalla de tu sistema de infoentretenimiento requiere un pago extra. Sí, has leído bien: Audi ha decidido monetizar hasta los salvapantallas digitales.
La personalización digital llega con un precio
Los temas pagados para el infotainment no son una novedad absoluta, pero su implementación en vehículos de gama alta como el RS5 y el RS5 Avant marca un hito. Estos elementos permiten a los usuarios cambiar el aspecto visual de la interfaz del auto, incluyendo fondos de pantalla temáticos y conjuntos de iconos que se adaptan a gustos personales.

Desde diseños inspirados en la naturaleza hasta ediciones especiales por temporadas, como las de Halloween, la variedad es amplia. Audi ofrece más de 300 opciones, y la idea es que cada conductor pueda hacer que su tablero digital refleje su estilo único.
Según revelaciones recientes en redes sociales, como un video en Instagram de un influencer automotriz conocido, esta función no viene incluida de serie ni siquiera en autos que superan los seis dígitos en precio. En cambio, se presenta como una compra única, accesible a través de la tienda integrada en el vehículo. Esta estrategia busca no solo generar ingresos adicionales, sino también fomentar una interacción continua con la marca, similar a cómo funcionan las apps en nuestros smartphones.
Modelos afectados y cómo acceder a ellos
Por ahora, la novedad se centra en los nuevos Audi RS5 y RS5 Avant, dos bestias del asfalto que combinan potencia brutal con elegancia alemana. Estos modelos, equipados con motores V6 biturbo que entregan hasta 444 caballos de fuerza, ya son sinónimos de lujo y performance. Sin embargo, para disfrutar de un salvapantallas personalizado, los propietarios deben dirigirse a la sección de “temas” en el sistema multimedia del coche.

El proceso es sencillo: conectas tu cuenta Audi, exploras el catálogo y seleccionas el diseño que más te guste. No se trata de suscripciones mensuales, sino de pagos únicos que empiezan en alrededor de 12.99 dólares, más impuestos y tarifas aplicables. En Estados Unidos, donde esta característica debutó a finales de 2023, los usuarios han respondido positivamente: hasta octubre pasado, se registraron más de 32.000 descargas. Esto sugiere que, a pesar de las críticas, hay un mercado dispuesto a pagar por estos extras digitales.
El auge de los contenidos pagados en la industria automotriz
Esta iniciativa de Audi no es un caso aislado. Forma parte de una tendencia global donde los fabricantes de autos buscan maximizar ganancias a través de características descargables y suscripciones. Piensa en funciones como el calentamiento de asientos o asistencias de conducción que se activan por pago, algo que ya vemos en marcas como BMW o Mercedes-Benz. Los expertos argumentan que esto permite a las compañías ofrecer vehículos base más asequibles, mientras que los extras premium se cobran aparte.

Sin embargo, no todos están de acuerdo. Críticos del sector señalan que comprar un auto de lujo debería incluir todo lo imaginable, sin sorpresas adicionales. “Gastar una suma considerable en un coche debería desbloquear cada detalle posible“, comentan algunos analistas, cuestionando si esta monetización no erosiona la percepción de valor premium. En un contexto donde la electrificación y la conectividad dominan, estos modelos de negocio podrían volverse la norma, transformando los autos en plataformas digitales similares a un iPhone sobre ruedas.
¿Vale la pena el gasto extra?
Para los fanáticos de Audi, la decisión depende del nivel de personalización deseado. Si eres de los que disfrutan un interior que se siente único, estos temas podrían ser un capricho accesible. Pero para otros, representa un paso más hacia la “suscripción” de la vida cotidiana, donde hasta el fondo de tu pantalla de auto tiene un costo.
En resumen, Audi está redefiniendo lo que significa “premium” en la era digital, y el RS5 es el último en unirse a esta ola. Si estás considerando un auto de este calibre, prepárate: la excelencia ahora viene con opciones a la carta. ¿Pagas por un salvapantallas o te conformas con lo estándar? La elección es tuya, pero el debate apenas comienza.
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