Volkswagen W12: el superdeportivo que quiso destruir a los grandes
El Volkswagen W12 fue el primer proyecto de Volkswagen para crear un superdeportivo con más de 590 caballos de fuerza, aunque nunca llegó a estar en venta
Volkswagen W12. Crédito: Volkswagen | Cortesía
Cuando hablamos de Volkswagen, llegan a la mente autos compactos y SUV con gran utilidad. Sin embargo, a finales de la década de los 90, el presidente del Grupo Volkswagen quería revolucionar la marca con un superdeportivo único que pudiera competir contra los grandes autos de Ferrari, Lamborghini, Mercedes, entre otros, por lo que buscó el apoyo de la empresa Italdesign para el diseño de este legendario auto.
El Volkswagen W12 fue un proyecto ambicioso de la marca. Con la confianza que tenían en el mundo de autos eficientes como el Golf, Passat, Jetta, entre otros, querían conseguir una buena posición para su primer deportivo. De ahí nació como proyecto el W12, que fue presentado en el Salón del Automóvil de Tokio de 1997, donde deslumbró a muchos. Aunque nunca llegó a la venta, fue inspiración para el Bugatti Veyron. Conozcamos más de la leyenda del Volkswagen W12.
El Volkswagen W12 solo quedó en proyecto, aunque rompió récords de velocidad

En 1997, el Grupo Volkswagen estaba en negociaciones para adquirir Bugatti, que luego, en 1998, logró comprarla. Sin embargo, estaba en la meta de crear un poderoso superdeportivo; una apuesta que quería lograr el presidente del Grupo, Ferdinand Piëch, buscaba un deportivo con el ADN que tenían marcas como Ferrari, Lamborghini, entre otras. De ahí se unió a la empresa de diseño de autos italiana, Italdesign, donde en conjunto crearon el proyecto del Volkswagen W12.
El Volkswagen W12 tuvo un desarrollo rápido, logró terminarse para su presentación oficial como auto concepto en el Salón del Automóvil de Tokio de 1997. Su diseño fue obra del legendario Giorgetto Giugiaro y del estudio Italdesign, responsables de algunos de los vehículos más icónicos de la historia. Visualmente, el W12 parecía más un Lamborghini o un prototipo de Le Mans que un Volkswagen tradicional.

Destacaba por su carrocería baja y agresiva, puertas de apertura vertical y líneas aerodinámicas útiles. Con esta propuesta, Volkswagen iba de lleno a competir en el mercado de los autos de alto rendimiento. Aunque el diseño llamaba la atención, la verdadera arma estaba debajo del capó; usaba un innovador motor W12 de 5,6 litros utilizando dos motores VR6 unidos en una sola estructura compacta, lo que generaba unos 420 caballos de potencia.
Volkswagen quería lanzar dos versiones

Volkswagen tenía mucha ambición con este proyecto. Por lo que en el Salón de Ginebra de 1998 presentó una nueva versión llamada W12 Roadster, un descapotable que abandonó la tracción integral para adoptar la configuración de tracción trasera. Al ya tener las dos versiones, comenzó con el estudio y las pruebas para poder competir contra las otras marcas grandes.
La gran prueba de fuego: Volkswagen W12 y sus récords en la pista de Nardó

La verdadera prueba, como paso previo a su producción, llegó en 2001 con su participación en la pista de Nardó, Italia. En este circuito, estuvo 24 horas continuas dando vueltas, rompiendo diferentes récords de velocidad y aceleración para la época. El Volkswagen W12 tuvo una modificación para tener un motor W12 de 6.0 litros y 600 caballos de fuerza con una reducción de peso en el chasis de hasta 2.645 libras con el uso de kevlar y fibra de vidrio en su carrocería.

Esto llevó al deportivo a alcanzar cifras impresionantes para el momento. Tuvo una aceleración de 0 a 60 mph en solo 3,5 segundos y alcanzó velocidades superiores a las 218 mph (350 km/h). Durante la primera prueba en octubre de 2001, el superdeportivo logró una velocidad media cercana a las 186 mph (300 km/h) durante 24 horas continuas. Sin embargo, Ferdinand Piëch no quedó satisfecho y exigió regresar para superar oficialmente la barrera de las 186 mph.
La segunda prueba, realizada en febrero de 2002, fue histórica. El W12 alcanzó una velocidad promedio de 200 mph (322,891 km/h) durante 24 horas y desarrolló múltiples récords mundiales de resistencia y velocidad. El auto se detenía cada 80 minutos únicamente para repostar combustible, cambiar neumáticos y relevar a los pilotos. Aquella hazaña convirtió al Volkswagen W12 en uno de los superdeportivos atmosféricos más rápidos jamás construidos.
Volkswagen W12: un proyecto ambicioso que no pudo llegar a producción

Volkswagen quería llevar a producción al W12, pero llegó en un momento en el que la marca estaba de lleno en otros segmentos. Estudios de mercado indicaban que no era el momento, por lo que nunca llegó a salir a la venta. Además, el Grupo Volkswagen ya tenía bajo su poder la marca Bugatti, donde centró sus esfuerzos en el desarrollo del Veyron, del que parte de su ingeniería se debe al desarrollo del W12.
Hoy en día, así como el W12, Volkswagen creó otro superdeportivo, esta vez fue todo eléctrico, como el ID. R. Este poderoso vehículo deportivo eléctrico tiene el récord de vuelta en el Nürburgring para un auto eléctrico, pero tiene el mismo destino que el W12, solo ha quedado como un proyecto.

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