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El Mercedes “Red Pig” moderno que nunca vimos

Mercedes revive el mítico "Red Pig": el 300 SEL 6.3 AMG como super sedán moderno con diseño musculoso y homenaje a su legado en pista.

El regreso del Red Pig: Mercedes reimagina su sedán legendario 300 SEL 6.3 AMG.

El regreso del Red Pig: Mercedes reimagina su sedán legendario 300 SEL 6.3 AMG. Crédito: Gorden Wagener vía Instagram. | Cortesía

El concepto “Red Pig” vuelve a rugir, aunque solo como ejercicio de diseño: Mercedes-Benz reimaginó su sedán más legendario en clave moderna y lo mostró por primera vez de forma discreta, lejos de los focos de los salones del automóvil.

Un homenaje moderno al mítico “Red Pig”

Gorden Wagener, hasta hace poco jefe de diseño de Mercedes-Benz, reveló en Instagram un concepto inédito inspirado en el Mercedes 300 SEL 6.3 AMG “Rote Sau”, el famoso “Cerdo Rojo” de los años 70. Esta reinterpretación no es un prototipo de producción, sino un guiño estilístico a una de las historias más potentes del automovilismo de la marca.

Super sedán Mercedes: el Red Pig como ejercicio de diseño icónico.
Rote Sau reimaginado por Gorden Wagener.
Crédito: Gorden Wagener vía Instagram. | Cortesía

La idea: llevar al extremo la silueta de un sedán de lujo y convertirlo en un super sedán musculoso, con presencia de coche de carreras y refinamiento de gran turismo. En lugar de un simple ejercicio retro, el concepto busca conectar la herencia deportiva de AMG con el lenguaje de diseño actual de la marca, mostrando cómo se vería hoy aquel auto descomunal que sorprendió en los circuitos europeos.

El origen de la leyenda: 300 SEL 6.3 AMG

El Mercedes-Benz 300 SEL 6.3 AMG “Rote Sau” nació cuando AMG todavía era un preparador independiente y no la división oficial de alto rendimiento de la marca. Sobre la base de la gran berlina de lujo de la época, el taller alemán creó un coche de competición para las 24 Horas de Spa-Francorchamps de 1971. Contra todo pronóstico, aquel sedán enorme, pesado y de color rojo intenso logró un segundo lugar en la mítica carrera de resistencia, dejando en ridículo a quienes lo consideraban demasiado grande para competir.

El tamaño colosal, el color llamativo y su éxito en pista le valieron el apodo de “Red Pig”, o “Cerdo Rojo”, y colocaron definitivamente a AMG en el mapa del automovilismo mundial. Desde entonces, el modelo se convirtió en una auténtica leyenda entre los entusiastas de la marca y un símbolo de lo que puede lograrse al llevar un sedán mucho más allá de su propósito original.

Diseño exterior: músculo y cromados para un super sedán

En esta reinterpretación, el frontal se roba todas las miradas gracias a una parrilla cuadrada cromada de gran tamaño, que recuerda a los Mercedes más imponentes y a elementos vistos en modelos eléctricos recientes como el GLC EV. A ambos lados, el concepto integra luces LED amarillas que evocan la estrella de tres puntas, reforzando la identidad de marca de forma agresiva pero elegante.

Rote Sau reimaginado por Gorden Wagener: el legado del 300 SEL AMG.
Homenaje al 300 SEL 6.3 AMG: el super sedán “Cerdo Rojo” que habría revivido una leyenda.
Crédito: Gorden Wagener vía Instagram. | Cortesía

Completan el conjunto unos faros auxiliares circulares que sobresalen del frente, un guiño directo al lenguaje de los autos de resistencia de la década de 1970. La carrocería muestra pasos de rueda ensanchados, volúmenes marcados y una postura muy ancha, lo que refuerza la sensación de un sedán transformado en máquina de competición. El modelo también luce una versión simplificada de la clásica librea del Red Pig, lo justo para que el homenaje sea evidente sin caer en la nostalgia literal.

Mercedes, pasado y futuro en el diseño

Mercedes-Benz no suele abusar de los recursos retro; el caso más claro de mirada al pasado es el G-Class, que ha mantenido su silueta cuadrada a lo largo de las décadas. Sin embargo, bajo la batuta de Wagener surgieron conceptos que rescatan piezas clave de la historia de la marca, como el Vision Iconic inspirado en los años 30 o el Vision One-Eleven, que toma como base al experimental C111.

En ese contexto, este concepto del Red Pig habría encajado a la perfección como un capítulo más en la serie de show cars que conectan la herencia con el futuro. El diseño combina líneas futuristas con proporciones clásicas de sedán de alto desempeño, mostrando cómo Mercedes podría reinterpretar sus iconos si decidiera llevarlos nuevamente a la carretera.

Un tesoro oculto que nunca verá la calle

Pese a lo espectacular del resultado, todo apunta a que el “nuevo Red Pig” quedará solo como una pieza de estudio de diseño. No hay planes conocidos de producción ni indicios de que vaya a convertirse en un modelo de serie o siquiera en un prototipo funcional.

Mercedes-Benz conecta pasado y futuro con su concepto Red Pig.
Diseño exterior del nuevo Red Pig.
Crédito: Gorden Wagener vía Instagram. | Cortesía

Lo interesante es que este concepto inédito permaneció en la sombra hasta ahora y ha salido a la luz gracias a la cuenta personal de Wagener y a su libro Iconic Design, donde también aparece esta creación. Para los amantes de los autos, es una muestra de cuántos proyectos se quedan en el camino dentro de los centros de diseño, pero también una señal de que la leyenda del Red Pig sigue viva y lista para seguir inspirando a las futuras generaciones de super sedanes.

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