Dodge presenta dos Charger hechos para ser los reyes del drifting 

Dodge transformó dos poderosos Charger en máquinas de drift de 750 caballos de fuerza con transmisión manual, tracción trasera y tecnología de competición

Dos Dodge Chargers, dos maneras diferentes de hacer drift

Dodge Charger Scat Pack BOOST” Coupe. Crédito: Dodge | Cortesía

El nuevo Dodge Charger SIXPACK acaba de encontrar una manera espectacular de demostrar de qué está hecho. La marca estadounidense llevó su muscle car de nueva generación al mundo del drifting y presentó dos ejemplares construidos específicamente para hacer drifting a velocidades elevadas, con 750 caballos de fuerza, transmisión manual y tracción trasera.

El proyecto, desarrollado en colaboración con el director de programación de Hemmings, Mike Musto, y el constructor Suppy Wejpanich, de Suppy’s Garage, convierte al Charger Scat Pack de producción en una auténtica máquina de competición. Los dos vehículos hicieron su debut dinámico durante la presentación de Roadkill Nights Powered by Dodge, en M1 Concourse, donde los pilotos profesionales de drift Corey “The Boss” Hosford y Micah Diaz se encargaron de hacerlos derrapar.

Dos Dodge Chargers, dos maneras diferentes de hacer drift

Dos Dodge Chargers, dos maneras diferentes de hacer drift
Dodge Charger Scat Pack BOOST” Coupe.
Crédito: Dodge | Cortesía

Dodge creó dos vehículos con personalidades diferentes: el Charger Boost Coupé, de dos puertas, y el Charger RPM (Rapid People Mover), de cuatro puertas. Ambos vehículos fueron exclusivamente modificados para demostrar las capacidades en competencias como el drifting.

El Dodge Charger Boost Coupé fue concebido como una máquina enfocada al rendimiento absoluto, mientras que el Charger RPM fue desarrollado pensando en las demostraciones de drift y en ofrecer una experiencia especialmente emocionante a los pasajeros. La carrocería y el parabrisas del Charger permanecen como algunos de los elementos que conectan estos autos con sus raíces de producción, pero debajo de ellos la transformación es profunda.

De 550 a 750 caballos de fuerza: el SIXPACK llevado al extremo

Dos Dodge Chargers, dos maneras diferentes de hacer drift
Dodge Charger “RPM” (Rapid People Mover).
Crédito: Dodge | Cortesía

La base de los dos vehículos es el Dodge Charger Scat Pack 2026 equipado con el motor SIXPACK HO, cuya potencia de producción alcanza los 550 caballos de fuerza. Para el proyecto de deriva, los ingenieros y constructores elevaron la potencia hasta aproximadamente 750 caballos de fuerza, una cifra que Dodge describe como una estimación conservadora.

Uno de los cambios fundamentales fue convertir la configuración de fábrica de tracción integral en un sistema específicamente desarrollado para drifting con tracción trasera. Además, los vehículos abandonan la transmisión automática de producción para adoptar una transmisión manual con especificaciones de competición.

El conductor dispone ahora de tres pedales, una palanca de cambios y un embrague diseñado específicamente para las exigencias del drift. El equipo también desarrolló carcasas de embrague personalizadas, modificó la transmisión y reforzó diferentes componentes del tren motriz. Los Chargers incorporan además ejes de transmisión reforzados, ejes y bujes de competición y un diferencial trasero Bulldog de cambio rápido.

Nuevo sistema de suspensión

Para mantener un derrape controlado, el Charger necesitaba una nueva configuración de suspensión y dirección. Los dos autos reciben sistemas de suspensión delantera y trasera específicos para drifting, además de una geometría de dirección diseñada para conseguir un ángulo de giro extremo. También se instaló un sistema de freno de mano hidráulico específico para drift, acompañado de un cilindro maestro y un sistema de freno hidráulico adaptado a las necesidades de competición.

Un motor diferente para cada máquina

Aunque ambos Charger tienen como objetivo alcanzar aproximadamente 750 caballos de fuerza y utilizan combustible de competición C16, cada vehículo emplea una configuración de inducción forzada diferente. El Dodge Charger Boost Coupé utiliza el sistema biturbo de fábrica como punto de partida, pero fue convertido a una configuración de turbo única de alto rendimiento mediante componentes de Turbosmart. También incorpora sistemas de admisión y escape desarrollados específicamente para competición.

El Dodge Charger RPM, por su parte, mantiene una configuración biturbo altamente modificada con componentes Turbosmart. Ambos vehículos reciben sistemas de admisión completamente personalizados, intercoolers, depósitos, cajas de contención y sistemas de distribución de fluidos fabricados específicamente para el proyecto.

Tecnología MoTeC para controlar la potencia

Una máquina de 750 caballos de fuerza preparada para drift necesita algo más que un motor potente. Por ello, los Charger utilizan sistemas de gestión electrónica del motor MoTeC, además de pantallas digitales MoTeC de 12 pulgadas integradas en el habitáculo. El sistema permite gestionar de manera precisa diferentes parámetros del tren motriz y proporciona al piloto información esencial durante la conducción.

También se desarrollaron sistemas de refrigeración montados en la parte trasera. Esta solución no solamente busca mejorar la eficiencia térmica, sino que también permite modificar la distribución del peso del vehículo, un aspecto especialmente importante en un automóvil diseñado para deslizarse.

Una de las características visuales más llamativas del proyecto son las salidas de escape de doble modo. Los vehículos cuentan con salidas diseñadas para expulsar el humo generado durante el desgaste de los neumáticos mediante válvulas de descarga instaladas en el capó.

Interior modificado para seguridad y bajar el peso

El habitáculo original también fue completamente transformado. Los asientos de producción fueron sustituidos por asientos de carreras con sistemas de contención, mientras que una jaula antivuelco completa ocupa buena parte de la estructura interior. Los vehículos incorporan arneses multipunto y diferentes elementos de seguridad para conductor y pasajero.

Dodge quiere incentivar el uso de sus autos para competencias

Dos Dodge Chargers, dos maneras diferentes de hacer drift
Dodge Charger Scat Pack BOOST” Coupe.
Crédito: Dodge | Cortesía

El Dodge Charger Boost y el RPM también quieren ser protagonistas fuera de la pista. Los vehículos tendrán una gira por varios eventos para exhibir sus capacidades en el drifting. Además, Hemmings está documentando el proceso mediante una serie de vídeos de nueve episodios donde se muestra cómo fue la transformación y la exhibición de estos autos. 

La marca sostiene que el Charger de nueva generación ofrece una base que los entusiastas pueden personalizar y modificar, y estos dos proyectos representan una de las interpretaciones más extremas posibles. Es una demostración de lo que puede suceder cuando una plataforma de producción cae en manos de constructores especializados en competición.

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