Recall de Waymo: robotaxis que entran en zonas inundadas
Waymo retira 3,791 robotaxis por fallo de software que los hacía ingresar a carreteras inundadas. Conoce los detalles del incidente.
El Hyundai IONIQ 5 es uno de los vehículos que Waymo utiliza para su servicio de robotaxi sin conductor. Crédito: Waymo | Cortesía
La conducción autónoma sigue avanzando a pasos agigantados, pero también enfrenta tropiezos que ponen a prueba su madurez tecnológica. En esta ocasión, Waymo (la filial de conducción autónoma de Alphabet) se vio obligada a emitir un recall voluntario que afecta a 3,791 de sus robotaxis, luego de que un fallo en el software permitiera a algunos vehículos ingresar a vías inundadas en lugar de detenerse o buscar una ruta alternativa.
El incidente que originó el recall
Todo comenzó el 20 de abril de 2026 en San Antonio, Texas. Un robotaxi de Waymo, que circulaba sin pasajeros, se encontró con una sección de carretera completamente anegada. El vehículo detectó el agua y redujo la velocidad, pero en lugar de frenar por completo o recalcular una ruta segura, siguió avanzando. El resultado fue que el auto autónomo se internó en la zona inundada y fue arrastrado por la corriente hacia un arroyo cercano.

Afortunadamente, el vehículo viajaba vacío en ese momento, por lo que no hubo lesionados. Sin embargo, el hecho encendió las alarmas internamente y, diez días después, el 30 de abril, Waymo presentó formalmente el recall ante la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA). El organismo clasificó el caso bajo el número de campaña 26E026 y lo hizo público el 12 de mayo de 2026.
Cuál fue el fallo de software detectado
Según los documentos oficiales publicados por la NHTSA, el defecto radica en que el sistema de conducción automatizada de quinta y sexta generación de Waymo detectaba correctamente el agua en la vía, pero no ejecutaba la respuesta adecuada. En carreteras de alta velocidad, el vehículo reducía la marcha ante la presencia de agua estancada, pero no se detenía por completo ni redirigía la ruta. Ingresar a una carretera inundada puede provocar la pérdida de control del vehículo y aumentar el riesgo de choque o lesiones.

El recall aplica a todos los robotaxis equipados con el Sistema de Conducción Automatizada (ADS) de 5.a y 6.a generación, que operan en las ciudades donde Waymo tiene presencia activa: Phoenix, San Francisco, Los Ángeles, Austin, San Antonio y Atlanta. En total, el número exacto de unidades involucradas es de 3,791 vehículos, lo que también ofrece una imagen actualizada del tamaño real de la flota operativa de la compañía.
La respuesta de Waymo y las medidas inmediatas
Waymo reaccionó con rapidez. Desde el mismo 20 de abril, la empresa implementó de forma inmediata restricciones operativas relacionadas con el clima y actualizó los mapas de circulación utilizados por sus vehículos. Estas medidas provisionales redujeron el margen de operación en zonas con riesgo elevado de inundaciones y condiciones climáticas adversas.
Todos los vehículos afectados ya recibieron una actualización de software provisional vía OTA (over-the-air), lo que significa que ningún robotaxi tuvo que acudir a un centro de servicio. Sin embargo, la NHTSA aclaró que la solución definitiva aún está en desarrollo. “Hemos identificado un área de mejora específica relacionada con carriles inundados intransitables en carreteras de alta velocidad, y hemos tomado la decisión de presentar un recall voluntario ante la NHTSA”, declaró un portavoz de la empresa.
Waymo y su historial de seguridad bajo la lupa
Este no es el primer recall que enfrenta la empresa. En 2025, Waymo también retiró más de 1,200 unidades tras reportes de colisiones menores con obstáculos en la vía. A pesar de estos tropiezos, la compañía sostiene que sus vehículos son significativamente más seguros que los conductores humanos, respaldada en datos recopilados a lo largo de más de 170 millones de millas completamente autónomas.

Lo que deja claro este episodio es que la tecnología de conducción autónoma, por avanzada que sea, sigue siendo perfectible. Los escenarios climáticos extremos representan uno de los mayores desafíos para los sistemas de inteligencia artificial que operan estos vehículos, y cada incidente se convierte en una valiosa lección para mejorar la seguridad de toda la flota.
En un sector donde la confianza del público es fundamental, la transparencia y la rapidez con la que Waymo actuó son señales positivas. El reto ahora es desarrollar una solución de software permanente que garantice que ningún robotaxi vuelva a internarse en una vía inundable, sin importar la velocidad permitida ni las condiciones del clima.
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