Mantenimiento básico del auto tras fuertes lluvias
Cuando tu auto está expuesto a fuertes lluvias, es probable que sufra daños. En esta nota encontrarás recomendaciones para tratarlos o reducirlos
La lluvia puede causar estragos en el vehículo, sobre todo si es fuerte. Es importante insistir en el mantenimiento para evitar daños mayores. Crédito: Love Solutions | Shutterstock
Después de episodios de lluvias intensas, muchos vehículos quedan expuestos a humedad excesiva, acumulación de suciedad y posibles fallas eléctricas. Aunque el auto parezca funcionar con normalidad, realizar un mantenimiento básico puede prevenir daños mayores y garantizar un desempeño seguro. En Estados Unidos, donde las tormentas pueden afectar tanto zonas urbanas como carreteras rurales, revisar el vehículo tras un clima severo es una práctica esencial para evitar problemas futuros. Te decimos qué pasos debes seguir.

1. Revisión del sistema eléctrico y de encendido
La humedad es uno de los principales enemigos de los componentes eléctricos. Tras una lluvia fuerte, es recomendable inspeccionar fusibles, conectores y cables visibles, especialmente si el auto atravesó charcos profundos. La presencia de humedad o corrosión puede provocar fallos intermitentes en luces, sensores o sistemas de encendido.
También es importante revisar la batería. El exceso de humedad en los terminales puede generar sulfatación, lo que afecta el arranque. Limpiar los bornes con una solución adecuada y asegurarse de que los cables estén firmes ayuda a evitar que la batería falle inesperadamente.
2. Limpieza y secado de frenos
Los frenos suelen acumular agua y suciedad durante lluvias intensas. Esto puede generar chirridos temporales, pero también reducir la eficacia de frenado si el sistema queda húmedo. Al finalizar la lluvia, conviene realizar una conducción breve a baja velocidad aplicando el freno suavemente para ayudar a secar las pastillas y discos.
Si el pedal se siente esponjoso o el auto tarda más de lo normal en detenerse, es señal de que podría haber aire o humedad en el sistema, lo que requiere revisión profesional. Para vehículos con frenos de tambor, la acumulación de agua puede ser mayor, por lo que una inspección detallada es aún más necesaria.
3. Inspección de neumáticos y suspensión
Las lluvias fuertes suelen arrastrar objetos, piedras y restos de ramas que pueden dañar los neumáticos. Revisar la banda de rodadura, el estado de las paredes laterales y la presión es fundamental. Un neumático golpeado o perforado puede no mostrar daño inmediato, pero sí fallar días después.
La suspensión también puede verse afectada si el vehículo pasó por baches ocultos bajo el agua. Escuchar golpes al circular o notar vibraciones anormales puede indicar problemas en amortiguadores o bujes, por lo que conviene realizar una revisión en un taller.
4. Evaluación del sistema de escape y parte inferior del vehículo
El agua acumulada en calles o estacionamientos puede alcanzar el sistema de escape y otras partes inferiores del auto. Tras lluvias intensas, es recomendable revisar visualmente el tubo de escape para asegurarse de que no haya quedado obstruido por lodo o restos. Una obstrucción puede afectar el rendimiento del motor y generar riesgos por acumulación de gases.
La parte inferior del vehículo también puede sufrir corrosión prematura si queda cubierta de agua sucia o residuos químicos utilizados en zonas urbanas. Un lavado inferior ayuda a eliminar esa suciedad y prolonga la vida útil del chasis.

5. Atención al interior del vehículo
El interior del auto puede absorber humedad si las puertas o ventanas quedaron mal cerradas, o si el conductor entró con ropa empapada. La humedad interior favorece la aparición de moho, malos olores y daños en tapicería. Mantener las alfombras secas, ventilar el auto y utilizar deshumidificadores portátiles evita que se deteriore el ambiente interno.
Si el agua llegó a niveles más altos y afectó la consola central o los pedales, es importante acudir a un especialista, ya que los daños eléctricos pueden no ser visibles de inmediato.
El mantenimiento básico después de lluvias fuertes no solo evita reparaciones costosas, sino que protege la seguridad del conductor. Revisar los sistemas clave, limpiar el vehículo y atender cualquier señal inusual permite detectar a tiempo problemas escondidos. Con acciones simples y oportunas, es posible mantener el auto en buenas condiciones incluso después de condiciones climáticas extremas.
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