La FIA propone la vuelta de los motores V8 a la Fórmula 1
La Federación Internacional de Automovilismo plantea el regreso de los motores V8 a la Fórmula 1 tras 2030 con el fin de darle más espectáculo a la categoría
Red Bull F1 2011 RB7. Crédito: Cristi Mitu | Shutterstock
Con la llegada de la electrificación en la industria automotriz, las grandes categorías como la Fórmula 1 también han estado incorporando sistemas eléctricos. La era híbrida marcó el paso en 2014 con vehículos que tenían una batería que propulsaba el auto, aunque se mantenía con un motor V6. Hoy en día, la electrificación subió a 50:50, por lo que los sistemas eléctricos han invadido la categoría.
Esto ha generado muchos debates por el comportamiento de los autos y la poca emoción que generan estos monoplazas. Después de varias propuestas, el presidente de la Federación Internacional del Automovilismo (FIA), Mohammed Ben Sulayem, tiene la idea de traer de vuelta los motores V8 con un sistema más eficiente y un sonido más llamativo como los autos de hace más de 15 años.
Los motores V8 pueden traer más emoción a la F1

Durante el Gran Premio de Miami de F1 en 2026, se conoció oficialmente la propuesta del presidente de la FIA para la Fórmula 1. Aunque queda mucho trabajo por hacer e incentivar a los fabricantes a que vuelvan a desarrollar motores V8 de alta potencia, se dejó claro que el plan está en marcha y probablemente se pueda concretar para 2030, pero pudiera llegar antes si los equipos aceptan la propuesta.
Actualmente, muchos fanáticos de la Fórmula 1 viven de la nostalgia de los autos de hace 15 años. En esa época, los monoplazas tenían un motor V8 atmosférico de 2.4 litros, limitado a 18,000 RPM, lo que generaba un ruido llamativo que gustaba a muchos amantes de las carreras. Pero en 2014, los motores cambiaron por V6 turboalimentados de 1.6 litros junto a un sistema ERS (recuperación de energía cinética y térmica), que los convertía en híbridos, que estaban siendo usados hasta 2025.
Propuesta de motores V8 y sus posibles especificaciones

La propuesta plantea una evolución moderna del concepto de los motores V8. Aunque se busca lograr la sensación y el sonido de los motores desde hace años, ahora se busca que sean mucho más eficientes, con tecnologías más avanzadas, pero que mantengan la esencia del sonido puro de un V8.
Esto lleva a que el plan sea que se incorporen motores V8 con una cilindrada entre 2,6 y 3,0 litros. Además, que puedan tener una potencia total cercana a los 880 caballos de fuerza y que por lo menos 650 caballos de fuerza sean del motor a combustión, esto acompañado de un sistema híbrido más pequeño, con baterías pequeñas y un límite de revoluciones en el motor entre 15.500 y 16.000 rpm.
Con esto no solo busca retomar la esencia de la potencia de los motores a combustión. También se quiere equilibrar los costos de producción reduciendo la complejidad de las unidades de potencia actuales, además de bajar el peso total del auto con un sistema más pequeño, lo que lograría acortar el tamaño de los autos, aunque todo sigue en evaluación.
Los motores V8 pudieron volver en 2026, pero los fabricantes se negaron

La Fórmula 1 y la FIA acordaron con los equipos un reglamento para 2026 desde hace unos años. Esto llevó a gastar millones de dólares en desarrollo de las nuevas unidades de potencia con un factor híbrido de 50% combustión y 50% eléctrico, lo que atrajo a fabricantes como Audi y Cadillac, así como el gran apoyo de Mercedes-Benz y Ferrari.
Sin embargo, pilotos, ingenieros y parte de la Fórmula 1 evaluaron cambiar el factor híbrido para seguir optando por mayor potencia con el motor a combustión o volver a los motores V8. Esta propuesta se debatió, pero los equipos rechazaron la propuesta por la cantidad de dinero gastado en el desarrollo de los nuevos motores. Esto llevó a que se llegara a un acuerdo a que por lo menos para 2030 se puedan cambiar estas unidades.
El factor político: 2031 como punto de inflexión

El marco regulador también juega un papel clave. La FIA ha firmado un nuevo Acuerdo de la Concordia que estará vigente hasta 2030. A partir de 2031, la federación tendrá mayor autonomía para introducir cambios sin necesidad de votación de los equipos, lo que podría facilitar la implementación de los V8. Aunque Ben Sulayem insiste en que la decisión se tomará en conjunto con los fabricantes, el equilibrio de poder podría inclinarse hacia la FIA en los próximos años.
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