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Ford y su peor crisis de fiabilidad: 7 millones de retiros

Ford agrava su crisis de calidad en 2026 con más de 7 millones de vehículos retirados y nuevos recalls que afectan su ya golpeada imagen.

Fotografía de plano medio que muestra el interior de un concurrido taller de servicio de concesionario Ford, capturando la actividad de los técnicos trabajando en varios vehículos de la marca, como el Mustang Mach-E y el Ford Bronco Sport

Ford y su peor crisis de fiabilidad: 7 millones de retiros. Crédito: Imagen generada por Gemini | Cortesía

Ford atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente en términos de fiabilidad. Solo en los primeros cuatro meses de 2026, la marca del óvalo azul ha lanzado 27 llamadas a revisión que afectan a más de 7,4 millones de vehículos. Una cifra alarmante que supera con creces los registros de años anteriores y genera preocupación entre conductores y expertos del sector automovilístico.

La peor racha de recalls en la historia reciente de Ford

Históricamente, Ford ha superado crisis de todo tipo, pero los datos de 2026 marcan un antes y un después. En todo 2025, la compañía emitió 153 recalls que involucraron 12,9 millones de unidades. Al ritmo actual, 2026 podría batir ese récord con holgura antes de finalizar el año.

Ford enfrenta una mala racha significativa en cuanto a recalls.
Crédito: Imagen generada por ChatGPT | Cortesía

Este aluvión de campañas de revisión no solo cuestiona la calidad de fabricación, sino que llega en un momento estratégico clave para la marca: su apuesta por la electrificación en mercados exigentes como el europeo.

El recall más reciente que ha encendido las alarmas

Esta misma semana, la NHTSA (agencia estadounidense de seguridad vial) anunció una nueva acción que afecta a casi 180,000 unidades. Se trata de los Ford Bronco y Ford Ranger fabricados entre 2024 y 2026. El problema radica en el tornillo de pivote del bastidor de los asientos delanteros, que puede aflojarse y comprometer la seguridad de los ocupantes en caso de colisión.

La causa resulta especialmente paradójica: un cambio en el adhesivo del proveedor dejó los tornillos sin la fijación adecuada. Ford ofrecerá una solución provisional notificando a los dueños antes del 11 de mayo, mientras la reparación definitiva llegará en julio. En Europa, los Ranger producidos en Sudáfrica quedarían fuera de esta campaña, pero los Bronco importados sí podrían estar afectados.

Los propietarios deben verificar el número de verificación (VIN) en la DGT o en su concesionario oficial para confirmar si su vehículo requiere intervención.

Stellantis ya no es el único señalado por los recalls

Durante años, Stellantis acaparó las críticas por problemas de calidad, especialmente en modelos Jeep y otros con baterías de alto voltaje. Sin embargo, las cifras recientes muestran un cambio drástico. En 2025, el grupo italo-francés registró 53 recalls con 2,7 millones de vehículos, muy por debajo de Ford. En 2026, la diferencia es aún más pronunciada: Ford multiplica por diez las unidades afectadas del competidor.

Un informe de iSeeCars del mes de abril reforzó esta tendencia: cuatro de los cinco modelos con peor pronóstico de recalls a 30 años pertenecen al grupo Ford, con el Lincoln Aviator liderando la lista.

Multa de la NHTSA y mayor escrutinio federal

La presión regulatoria no ha faltado. A finales de 2024, la NHTSA multó a Ford por fallos en los procedimientos de recalls y la colocó bajo supervisión federal por tres años. Esto explica parte del volumen actual de campañas, muchas de las cuales revisan acciones previas.

El CEO Jim Farley defiende que este aumento demuestra una mayor transparencia y mejoras internas, como el duplicado del equipo de seguridad. No obstante, críticos señalan que problemas recientes afectan incluso a vehículos de producción muy actual.

Qué significa esta crisis para los compradores

Más allá de los números, esta situación plantea dudas sobre la fiabilidad a largo plazo de los vehículos Ford, especialmente en sus nuevas propuestas electrificadas. Los conductores que valoran la seguridad y la durabilidad merecen productos que cumplan las expectativas sin sorpresas costosas.

Ford tiene por delante el desafío de restaurar la confianza mientras acelera su transformación. Los próximos meses serán decisivos para ver si la marca logra convertir esta crisis en una oportunidad de mejora real o si el óvalo azul seguirá perdiendo terreno frente a competidores más consistentes.

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