Por qué el polvo de frenos es un peligro para nuestra salud
Aunque la atención mediática ha estado centrada en las emisiones de los motores, es imperativo ampliar la perspectiva y considerar otros factores contaminantes.

¿Por qué el polvo de frenos es un peligro para nuestra salud? Crédito: Shutterstock
Durante décadas, la atención sobre la contaminación vehicular se ha centrado principalmente en las emisiones de gases de escape de los motores de combustión interna.
Sin embargo, estudios recientes han revelado que el polvo generado por el desgaste de los frenos representa una amenaza significativa para la salud humana, incluso mayor que la de los propios gases de escape.
El origen del polvo de frenos

Cada vez que un vehículo reduce su velocidad, las pastillas de freno presionan contra los discos, generando fricción que permite la desaceleración. Este proceso produce partículas diminutas que se liberan al aire, conocidas como polvo de frenos. Estas partículas contienen una mezcla de metales y otros compuestos, entre los cuales el cobre destaca por su potencial nocivo.
Impacto en la salud respiratoria
Un estudio realizado por expertos de la Universidad de Southampton ha puesto de manifiesto que las partículas derivadas del desgaste de los frenos, especialmente aquellas enriquecidas con cobre, pueden alterar la homeostasis celular en los alvéolos pulmonares más que las partículas emitidas por motores diésel.
Esta alteración puede propiciar enfermedades pulmonares graves, como fibrosis y cáncer. El cobre, que sustituyó al amianto en las pastillas de freno debido a la prohibición de este último por su alta carcinogenicidad, también presenta riesgos significativos para la salud respiratoria.
Las partículas generadas por los frenos se clasifican dentro de las partículas finas en suspensión, como las PM2.5 y PM10. Según datos del Instituto Nacional de Ciencias Aplicadas de Lyon, las pastillas de freno producen anualmente 20,000 toneladas de polvo en suspensión, de las cuales 9,000 toneladas permanecen en la atmósfera, listas para ser inhaladas por las personas.
Medidas y soluciones propuestas

Ante esta problemática, es crucial implementar medidas para reducir la emisión de partículas provenientes del desgaste de los frenos. Algunas de las soluciones propuestas incluyen:
- Desarrollo de materiales alternativos: investigar y promover el uso de materiales para pastillas de freno que generen menos partículas nocivas durante su desgaste.
- Mejoras en el diseño de los sistemas de frenado: implementar tecnologías que minimicen la fricción necesaria para detener el vehículo, reduciendo así la generación de polvo.
- Mantenimiento regular: asegurar un mantenimiento adecuado de los sistemas de frenos para garantizar su eficiencia y minimizar el desgaste innecesario.
- Monitoreo de la calidad del aire: establecer sistemas de vigilancia que permitan identificar niveles elevados de partículas en suspensión y tomar medidas preventivas.
Es fundamental que tanto las autoridades como los fabricantes de vehículos y los conductores tomen conciencia de este problema. La transición hacia vehículos más sostenibles no solo implica reducir las emisiones de gases de escape, sino también abordar todas las fuentes de contaminación asociadas al transporte, incluyendo el polvo de frenos.
Solo mediante un enfoque integral se podrá garantizar una mejora real en la calidad del aire y, por ende, en la salud pública. La investigación y la innovación en este campo son esenciales para desarrollar soluciones efectivas que protejan tanto al medio ambiente como a las personas.
Te puede interesar: