¿Por qué los semáforos son rojos, amarillos y verdes? Aquí su historia 

Desde el siglo XIX se implementó el uso del llamado semáforo para controlar mejor las vías donde pasaban los trenes y evolucionó hasta lo que conocemos

¿Por qué los semáforos son rojos, amarillos y verdes? Aquí su historia

Los semáforos son importantes para evitar accidentes. Crédito: monticello | Shutterstock

El uso de los semáforos no empezó con la circulación de los autos en las calles. Viene mucho antes, cuando los trenes eran lo más importante para el traslado de mercancía y personas. En ese momento, los operadores ferroviarios necesitaban una forma rápida y universal de indicar a los conductores de trenes cuándo podían continuar y cuándo tenían que detenerse. 

De aquella necesidad nació una lógica de señalización que terminaría transformando las carreteras de todo el mundo. Los ferrocarriles necesitaban señales que pudieran ser identificadas desde grandes distancias y bajo diferentes condiciones ambientales. El rojo terminó adquiriendo una asociación particularmente fuerte con el peligro y la necesidad de detenerse. Con el tiempo aparecieron los colores amarillo y verde.

Los colores de los semáforos se convirtieron en una señal universal

Cómo saber si un semáforo tiene cámara
Semáforos con cámara de seguridad.
Crédito: Mino Surkala | Shutterstock

Cuando comenzaron a usarse las luces para comunicar, el rojo se consolidó como una señal de peligro y parada en los sistemas ferroviarios. Cuando las ciudades emergieron y el tráfico aumentó, el uso de estas luces en las calles fue necesario para controlar el paso de los autos. En esa época se usaban policías que controlaban cada cruce, por lo que se necesitaba un medio para controlarlo de forma más automática.

Los policías comenzaron a usar carteles de color rojo para detenerse. Pero se analizó usar otra señal para indicar el avance de los autos. De ahí nació el color verde, un color que ya se estaba usando en otras señalizaciones y que contrasta claramente con el color rojo, por lo que fue eficiente en su uso.

Con el tiempo, se buscó otra señal para indicar a los conductores que el tiempo estaba por terminar y que debían ir frenando. En ese momento es cuando nace la tercera indicación, la luz amarilla que funciona como una especie de puente entre las dos instrucciones principales. Advierta al conductor de que la señal está cambiando y de que debe prepararse para detenerse cuando hacerlo sea seguro.

Origen del primer semáforo

luces fijas en el semáforo
Las luces de los semáforos y otras señales de tránsito tienen significados, ya sea por el color, la forma o la intermitencia.
Crédito: frantic00 | Shutterstock

El primer semáforo apareció antes de los automóviles modernos. Uno de los primeros sistemas conocidos fue instalado en Londres en 1868, frente al Parlamento británico. Su objetivo era organizar el movimiento de carruajes y peatones en una zona particularmente congestionada.

El dispositivo era muy diferente de los actuales. Funcionaba con iluminación a gas y debía ser operado manualmente por una policía. El experimento, sin embargo, tuvo un final dramático. Menos de un año después de su instalación, el mecanismo explotó y el agente encargado de operarlo resultó herido.

Con la llegada de sistemas eléctricos más confiables y, posteriormente, el crecimiento acelerado de los automóviles durante las primeras décadas del siglo XX, las ciudades comenzaron a experimentar con nuevas formas de controlar las intersecciones.

Estados Unidos años después modernizó el sistema

luces del semáforo
Los semáforos tienen tres luces, cada una con su significado: el verde para avanzar, el amarillo para estar alerta y el rojo para detenerse.
Crédito: Veniamin Kraskov | Shutterstock

El sistema se diseñó pensando no solo en los habitantes del país, sino en los extranjeros. Por lo que se implementó el uso de los colores universales: rojo, amarillo y verde; además, se colocaron de manera vertical para que las personas pudieran identificar mejor la señalización.

¿Por qué no se eligieron otros colores?

tipos de señales de transito
Los semáforos también contribuyen con el papel que cumplen las señales de tránsito en los Estados Unidos.
Crédito: ako photography | Shutterstock

La elección de los colores para el semáforo fue algo de simplicidad. En esa época ya los colores rojo, amarillo y verde se estaban usando en señalizaciones. Por lo que agregarlos al semáforo no confunde a las personas con otros colores. Además, son colores llamativos, por lo que fácilmente se pueden apreciar desde una larga distancia.

El rojo ya tenía una fuerte asociación con peligro y parada. El verde proporcionaba un contraste importante con el rojo y podía representar una condición favorable o de autorización. El amarillo era suficientemente llamativo para funcionar como advertencia. Además, cambiar estas convenciones tendría un costo enorme, sobre todo en adaptabilidad, por lo que se dejaron así.

Los tiempos de señalización varían dependiendo del país o ciudad

intersecciones de tránsito mortales Estados Unidos
Las intersecciones de tránsito suelen estar repletas de señales y semáforos para evitar accidentes de tránsito.
Crédito: mariakray | Shutterstock

En algunas ciudades, los sistemas inteligentes pueden modificar los tiempos de las señales dependiendo de la cantidad de vehículos que esperan. La inteligencia artificial y el análisis de datos también están comenzando a tener un papel cada vez mayor en la gestión de redes de transporte, especialmente cuando las autoridades buscan reducir congestiones, tiempos de espera y emisiones.

En todas partes del mundo, los semáforos mantienen los colores principales. Sin embargo, pueden agregar muchas más señalizaciones como paso peatonal, de bicicletas, entre otras, por lo que podremos ver muchas más luces, pero usando siempre las tres universales: rojo, verde y amarillo.

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