Tesla enfrenta multa de $139 millones por el Cybercab

NHTSA cuestiona cómo Tesla certificó el Cybercab y pone bajo la lupa su apuesta por los robotaxis

Tesla obtiene permiso para robotaxis en 2025

Tesla Cybercab. Crédito: Tesla | Cortesía

La ambiciosa apuesta de Tesla por un robotaxi sin volante ni pedales acaba de entrar en terreno regulatorio delicado. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos pidió a la compañía que explique, bajo juramento, cómo logró certificar el Cybercab como un vehículo apto para circular en el país.

NHTSA abre revisión al Cybercab

El punto central de la investigación es si Tesla cumplió correctamente con las normas federales al autodeclarar la conformidad del modelo, en lugar de solicitar una exención temporal específica para su diseño. En Estados Unidos, los fabricantes certifican por su cuenta que sus vehículos cumplen con los estándares aplicables, pero esa declaración puede ser revisada más tarde por los reguladores.

Tesla Cybercab dorado con puertas abiertas frente a un edificio urbano durante el día.
375 unidades son Model Y adaptados para conducción autónoma.
Crédito: Tesla | Cortesía

La situación se complica porque el Cybercab fue presentado como un vehículo pensado para operar sin volante, pedales ni espejos, una configuración que pone presión sobre la interpretación de las reglas actuales. NHTSA ya pidió respuestas detalladas sobre cómo ese planteamiento encaja con la normativa vigente y qué respaldo técnico tuvo Tesla para avanzar con la certificación.

El punto del freno

Uno de los temas más sensibles es la norma federal FMVSS No. 135, que exige frenos de servicio activados por un control de pie. Como el Cybercab no usa pedales tradicionales, el regulador quiere saber de qué manera Tesla justificó que su diseño satisface ese requisito.

De acuerdo con el material revisado, existen propuestas para actualizar esa regulación y permitir que un vehículo automatizado use un actuador u otro componente equivalente como control principal de frenado, pero esos cambios todavía no están aprobados. En otras palabras, la discusión no gira solo alrededor del diseño del Cybercab, sino de si la compañía se adelantó a un marco legal que aún no cambia formalmente.

Riesgo de multa millonaria

Si la certificación fuera considerada falsa o engañosa, el caso podría derivar en sanciones civiles de hasta $139 millones. Ese monto refleja el posible alcance de las penalidades cuando una declaración de cumplimiento se considera incorrecta o materialmente engañosa bajo la ley federal.

Tesla Cybercab dorado con puertas mariposa en booth Chicago Auto Show 2026
Tesla Cybercab expuesto en el CAS2026.
Crédito: CAS | Cortesía

El escrutinio no se limita al papeleo inicial. NHTSA también revisa el despliegue limitado del servicio pagado para pasajeros que Tesla inició en Austin al día siguiente de su evento de lanzamiento del 3 de septiembre de 2026. La combinación entre demostración pública, operación comercial temprana y dudas normativas elevó el caso a una prueba clave para la estrategia de robotaxis de la marca.

La estrategia de Tesla

Tesla parece apostar a que su lectura de las normas actuales será suficiente para sostener la legalidad del Cybercab. El problema es que el vehículo se apoya completamente en la autodeclaración de cumplimiento y no se ha informado de una exención similar a la que han buscado otros fabricantes de vehículos autónomos.

En el sector existe un precedente útil para entender el escenario: Zoox, la firma respaldada por Amazon, primero defendió que su shuttle podía ajustarse a las reglas y luego obtuvo una exención limitada para operar bajo condiciones concretas. Esa ruta muestra que la regulación de vehículos diseñados desde cero para autonomía todavía se mueve entre la innovación técnica y la interpretación legal.

Lo que está en juego

Más allá de la multa potencial, el caso puede marcar el ritmo del negocio de robotaxis de Tesla. Si la explicación de la compañía convence a los reguladores, el Cybercab seguiría adelante como una apuesta pionera; si no, el costo podría medirse tanto en dinero como en tiempo perdido frente a sus rivales.

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Tesla CyberCab estacionado en el set de Westworld: El robotaxi aparcado en el set de la serie Westworld durante el evento de presentación, destacando su estética futurista y minimalista.
Crédito: Tesla | Cortesía

El expediente también deja una señal clara para la industria: los vehículos sin mandos tradicionales ya no se evalúan solo por su innovación, sino por su capacidad de encajar en reglas pensadas para autos convencionales. Y ahí es donde Tesla deberá defender, con detalle técnico y legal, por qué su robotaxi sí puede circular bajo las normas actuales.

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