Elimina el ruido de la correa del alternador: Trucos y productos
Escucha tu motor: soluciones inteligentes ahorran dinero y evitan paradas inesperadas. Invierte en repuestos originales para longevidad.
Rocía la correa girando y observa si el ruido se va al humedecerse. Crédito: Shutterstock
El chirrido molesto de la correa del alternador al encender el motor alerta sobre problemas en el sistema de transmisión de potencia. Entender sus causas reales permite soluciones efectivas y evita daños mayores en componentes clave como la bomba de agua o el compresor de A/C .
Causas comunes del ruido en correas
La correa serpentina, esencial para mover accesorios del motor, genera chillidos por patinaje en las poleas. Esto suele deberse a tensión insuficiente por un tensor automático desgastado o a la correa estirada más allá de su límite elástico. Contaminantes como aceite o refrigerante también reducen la fricción necesaria, agravando el deslizamiento .

Inspecciona visualmente con el motor frío: grietas en las costillas, bordes deshilachados o superficie glaseada (brillante y endurecida) indican reemplazo inmediato. En climas secos, la resequedad superficial contribuye, pero no confundas síntomas con la raíz del problema .
Riesgos de lubricantes inadecuados
Aplicar lubricantes multiusos como el WD-40 parece una solución rápida, pero ataca químicamente el caucho, hinchándolo y causando fallos en alternador o dirección asistida. Estos productos, diseñados para metal, convierten la fricción vital en deslizamiento peligroso durante la marcha .
Remedios caseros como jabón o cera de vela ofrecen alivio temporal, pero atraen polvo y arena, formando una pasta abrasiva que acelera el desgaste de poleas y correa. Un spray pegajoso inicial silencia, pero acumula mugre de carretera, transformando una molestia en avería costosa .
Productos recomendados para correas
Opta por acondicionadores de correa específicos (belt dressing) a base de silicona, menos agresivos con el caucho EPDM moderno. Marcas disponibles en tiendas como AutoZone restauran adherencia temporal en bandas sanas, ideales para diagnósticos o climas extremos .

Lee etiquetas: evita destilados de petróleo que degradan el material. Una lata cuesta menos que una grúa, pero úsala solo como puente al taller; rocíala con motor en marcha para probar si el ruido cesa, confirmando patinaje por suciedad .
Trucos efectivos de diagnóstico
Realiza la prueba del agua: rocía ligeramente la correa en marcha; si el chillido desaparece y regresa al secarse, limpia suciedad acumulada sin químicos. Persistente, apunta a tensor o rodamientos defectuosos en poleas .
Revisa fugas cercanas que contaminen la correa y mide tensión manualmente en sistemas antiguos. En autos modernos, un tensor flojo resuelve el 90% de los casos; ignóralo y arriesgas quiebre total, dejando sin carga eléctrica ni enfriamiento.
Cuándo reemplazar la correa
Cambiar una correa serpentina toma 15 minutos con herramientas básicas y cuesta entre 20 y 50 dólares, versus reparaciones mayores. Las modernas duran hasta 100.000 millas, pero inspecciona cada 30.000 por señales sutiles como A/C débil o luces parpadeantes.

En vehículos clásicos con correas en V, ajusta tensión manual y aplica acondicionador con moderación. Prioriza diagnóstico sobre paliativos: un chillido es tu auto pidiendo mantenimiento preventivo. Limpia poleas periódicamente y revisa tensor en cada servicio. La evolución de materiales ha simplificado sistemas a una sola correa serpentina que “serpentea” por accesorios, pero su falla detiene todo.
Te puede interesar: