Nueva tarifa federal para autos eléctricos: hasta $135 al año

EE.UU. propone cobrar una tarifa anual a los autos eléctricos para financiar carreteras. Te explicamos cuánto sería y por qué.

Auto eléctrico cargándose de noche con cable de luz azul e impuestos al fondo

Auto eléctrico en carga nocturna. Crédito: Imagen generada por ChatGPT | Cortesía

Tener un auto eléctrico en Estados Unidos pudo haber parecido, hasta hace poco, una decisión solo con ventajas: menos gastos en combustible, menos emisiones y, en muchos casos, incentivos fiscales del gobierno. Pero un nuevo proyecto de ley que avanza en el Congreso estadounidense podría cambiar parte de ese cálculo para millones de propietarios de vehículos eléctricos e híbridos enchufables.

La propuesta se llama “Build America 250 Act” y, si se aprueba, establecería una tarifa federal anual de uso de carreteras aplicable a todos los propietarios de autos eléctricos (EV) y vehículos híbridos enchufables (PHEV) del país. La fecha de entrada en vigor prevista es octubre de 2025.

Cuánto tendrían que pagar los dueños de autos eléctricos

Los montos propuestos son concretos y escalonados. Los propietarios de un vehículo completamente eléctrico pagarían $135 dólares al año en una primera etapa, mientras que quienes tengan un híbrido enchufable abonarían $35 anuales. Estas cifras no son fijas: el proyecto contempla un incremento de $5 dólares por año hasta alcanzar un techo de $150 para los EV y $50 para los PHEV.

No es una cifra ruinosa a primera vista, pero hay que considerar que muchos estados de EE.UU. ya cobran sus propias tarifas a los dueños de autos eléctricos para compensar la falta de ingresos por el impuesto a la gasolina. Con esta nueva tarifa federal, el costo adicional anual para un propietario de EV podría acumularse dependiendo del estado donde viva.

Por qué el gobierno quiere cobrarles a los autos eléctricos

La lógica detrás de la propuesta es sencilla: en Estados Unidos, el mantenimiento de carreteras y proyectos de infraestructura vial se financia en gran parte con el impuesto federal a la gasolina. Cada vez que un conductor llena el tanque, una porción de ese gasto va al Highway Trust Fund, el fondo federal que distribuye recursos a los estados para construir y mantener carreteras y sistemas de tránsito.

El problema es evidente: los autos eléctricos no consumen gasolina y, por tanto, no aportan nada a ese fondo. Los híbridos enchufables consumen mucho menos, con lo cual su contribución también es marginal. A medida que crece la adopción de estos vehículos, los ingresos del fondo se reducen, generando un déficit en el financiamiento vial que alguien tiene que cubrir.

Los promotores del proyecto argumentan que los dueños de autos eléctricos usan las mismas carreteras que todos los demás, pero no pagan su “parte justa” del mantenimiento. La tarifa propuesta busca corregir esa disparidad.

Un proyecto con apoyo bipartidista, pero no sin controversia

La propuesta fue presentada por el representante republicano de Missouri Sam Graves, presidente del Comité de Transporte e Infraestructura de la Cámara de Representantes. Lo llamativo es que cuenta con el respaldo del representante demócrata de Washington Rick Larsen, lo que la convierte en una iniciativa con respaldo de ambos partidos, algo poco común en el Congreso actual.

El proyecto llegaría para reemplazar la actual ley de financiamiento vial, que expira en septiembre. Pero más allá de la tarifa EV, la propuesta incluye elementos controversiales: eliminaría financiamiento para varios programas de la Ley de Reducción de la Inflación, entre ellos iniciativas de transporte de bajas emisiones y tecnología de aviación alternativa. Ese paquete adicional ya genera resistencia entre quienes apoyan la transición energética.

¿Se encarece el auto eléctrico como opción?

Para quienes ya tienen un vehículo eléctrico o están evaluando comprar uno, esta noticia abre una pregunta práctica: ¿qué tan rentable sigue siendo la elección? El ahorro en combustible sigue siendo real y significativo frente a los autos a gasolina, pero el margen podría reducirse si se suman tarifas anuales tanto a nivel estatal como federal.

Por ahora, el proyecto aún no es ley. Deberá avanzar por el proceso legislativo en el Congreso antes de convertirse en una realidad para los millones de propietarios de autos eléctricos en Estados Unidos. Sin embargo, el hecho de que cuente con apoyo bipartidista lo coloca en una posición más sólida que muchas otras iniciativas.

Lo que sí queda claro es que la relación entre los vehículos eléctricos y las políticas públicas sigue evolucionando. El auto del futuro sigue siendo eléctrico, pero su ecosistema regulatorio, fiscal y financiero todavía está en construcción.

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