Ley de rastreo detendría la venta de autos en California
Ley de rastreo detendría la venta de autos en California: fabricantes temen un freno total de ventas por nuevas reglas de privacidad y rastreo vehicular
Ley de rastreo detendría la venta de autos en California. Crédito: Imagen generada por ChatGPT | Cortesía
California podría quedarse, literalmente, sin venta de autos nuevos y usados en cuestión de días si no se aprueba una prórroga clave a la ley de rastreo vehicular que entró en vigor en 2024.
Qué es la ley de rastreo y por qué amenaza las ventas
La ley de rastreo vehicular de 2024 obliga a las automotrices a proteger a las víctimas de violencia doméstica frente al uso abusivo de la tecnología conectada de los autos. Entre sus exigencias está que los fabricantes cuenten con un proceso en línea para que una persona con orden de alejamiento pueda solicitar, en un máximo de dos días hábiles, la cancelación del acceso remoto de su agresor al vehículo. Además, la normativa demanda que el conductor pueda desactivar desde el interior del auto el acceso a la ubicación del vehículo.

La industria asegura que ya cumple con el primer punto, pero considera inviable adaptar a tiempo todos los sistemas para permitir la desactivación desde el habitáculo en la enorme variedad de marcas, modelos y años en circulación. No se trata solo de un ajuste de software: implica ingeniería, pruebas de seguridad e integración entre plataformas tecnológicas muy diferentes.
Un mercado clave al borde del freno total
La advertencia llegó de la Alliance for Automotive Innovation, el grupo que agrupa a la mayoría de fabricantes con operaciones en Estados Unidos. La organización fue tajante: sin un cambio legislativo, existe un “riesgo sustancial” de que las ventas de autos en California queden suspendidas a partir del 1 de julio.
Entre las marcas representadas por esta alianza están gigantes como General Motors, Toyota, Volkswagen y Hyundai, es decir, buena parte del corazón del mercado estadounidense. El impacto no sería menor: California concentra alrededor del 10% de todas las ventas de vehículos en Estados Unidos, por lo que un congelamiento golpearía de lleno a fabricantes, concesionarias y compradores a nivel nacional.
El proyecto que podría evitar el congelamiento
Para desactivar esta bomba de tiempo, la legislatura estatal analiza un proyecto identificado como SB 719, presentado por el legislador Cabaldon. La iniciativa no deroga la protección a las víctimas, pero sí busca extender el plazo para que las marcas implementen el sistema que permite desactivar la ubicación del vehículo desde el interior.

Según la información difundida, el proyecto postergaría la obligación plena hasta 2031, lo que supone cinco años más de margen respecto al calendario actual. La Alliance for Automotive Innovation plantea que ese tiempo extra es indispensable para adaptar de forma segura los sistemas conectados y evitar que, ante la imposibilidad de cumplir, las concesionarias se vean forzadas a detener por completo la venta de unidades nuevas y usadas.
Víctimas y organizaciones que se oponen a la prórroga
El pedido de la industria no está exento de polémica. La Consumer Federation of California se opone a la extensión de plazos, al igual que organizaciones de defensa de víctimas de violencia doméstica. Su argumento es claro: cada mes sin la función de desactivación disponible dentro del vehículo representa un riesgo real para mujeres que ya cuentan con órdenes de alejamiento y siguen expuestas al rastreo de sus agresores.
El antecedente que dio origen a esta ley es contundente. En 2024, analistas legislativos citaron reportajes de Reuters y The New York Times que documentaron casos de fabricantes que no actuaron frente a denuncias de mujeres que aseguraban ser vigiladas mediante la tecnología de sus autos conectados. Uno de esos casos involucró a Tesla, cuando una mujer demandó a la compañía alegando que su esposo la acosaba y rastreaba con las funciones del vehículo pese a existir una orden de alejamiento, aunque la demanda finalmente no prosperó.
Incertidumbre política y cuenta regresiva
Mientras el reloj avanza hacia el 1 de julio, todos miran a la oficina del gobernador Gavin Newsom. Hasta el momento, el despacho del mandatario no ha respondido si firmará o no la propuesta de prórroga, lo que mantiene a la industria en un clima de total incertidumbre.

Si el proyecto no se aprueba a tiempo, California podría amanecer con concesionarias incapaces de vender vehículos que no cumplan al pie de la letra con la ley, afectando tanto a marcas masivas como a quienes buscan comprar o renovar su auto en el estado más importante para el negocio. Si, por el contrario, se concede el plazo extra, la discusión se trasladará a otro plano: hasta qué punto es aceptable demorar una protección tecnológica pensada para resguardar la vida y la privacidad de las víctimas a bordo de sus propios autos.
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