El primer Ferrari eléctrico logra precio de venta récord
Una subasta histórica que confirma el atractivo del lujo eléctrico y el valor del coleccionismo en la nueva etapa de Ferrari
Ferrari Luce 'Tailor Made'. Crédito: RM Sotheby's | Cortesía
Ferrari ha marcado un nuevo hito en su transición hacia la movilidad eléctrica. Durante la Monterey Car Week 2026, el primer ejemplar del Ferrari Luce fue subastado por 40 millones de dólares, una cifra que lo sitúa entre los automóviles nuevos más caros vendidos públicamente.
El modelo, identificado con el VIN 0, no es solo una unidad inaugural: representa el inicio de la era eléctrica para el fabricante de Maranello. Su venta despertó el interés de coleccionistas, aficionados y analistas de la industria, especialmente por el valor simbólico que tiene este vehículo dentro de la historia de la marca.
El Ferrari Luce alcanza una cifra histórica
El precio final de 40 millones de dólares sorprendió incluso en un entorno donde las subastas de vehículos exclusivos suelen mover cifras millonarias. La operación se llevó a cabo en Pebble Beach, California, como parte de la tradicional semana automotriz de Monterey, uno de los espacios más relevantes para las marcas de lujo y los coleccionistas de alto nivel.
Aunque Ferrari todavía cuenta con modelos clásicos que superan ampliamente esa cantidad en ventas privadas, el resultado del Luce resulta especialmente llamativo por tratarse de un automóvil eléctrico y de producción contemporánea. El valor pagado refleja que la exclusividad de Ferrari no depende únicamente de sus motores V8 o V12, sino también de la importancia histórica de sus nuevos proyectos.
El vehículo será recordado como el primero de una nueva generación para la compañía italiana. En ese sentido, tener el VIN 0 equivale a conservar una pieza fundacional: el auto que abrió oficialmente la puerta de Ferrari al mercado de los vehículos eléctricos.
El comprador del primer Ferrari eléctrico
La unidad fue adquirida por Herbert “Herbie” Wertheim, empresario, inventor y filántropo estadounidense. Wertheim ya tiene experiencia en este tipo de operaciones y se ha convertido en uno de los coleccionistas más relevantes vinculados a Ferrari.
En 2025, el empresario pagó cerca de 26 millones de dólares por un Ferrari Daytona SP3 Tailor Made, el último ejemplar producido de ese modelo. Ahora, con la compra del Ferrari Luce, sumó a su colección una unidad de enorme peso histórico para la firma del Cavallino Rampante.
Para un coleccionista, el valor de estos vehículos no se reduce a su desempeño, diseño o tecnología. También entra en juego la procedencia, el número de chasis, la producción limitada y el papel que cada auto ocupará dentro de la evolución de una marca. El primer Ferrari eléctrico reúne todos esos elementos en una sola pieza.
Una subasta con finalidad benéfica
La venta del Ferrari Luce tuvo además un componente solidario. Los fondos obtenidos serán destinados a la Ferrari Foundation, organización que impulsa iniciativas educativas y proyectos de formación.
Parte de los recursos apoyará la reconstrucción de instalaciones educativas afectadas por incendios forestales en California. Asimismo, se prevé que la fundación respalde futuros programas de capacitación técnica vinculados con Ferrari y la industria automotriz.
Esta fórmula también añade valor a la subasta. El comprador no solo se lleva un vehículo único, sino que participa en una iniciativa con impacto social. En consecuencia, la compra combina lujo, coleccionismo, innovación tecnológica y filantropía.
Ferrari apuesta por la electrificación
La venta récord del Luce envía un mensaje claro sobre el futuro de Ferrari. La electrificación no significa que la marca abandone su identidad, sino que busca adaptarla a una nueva etapa tecnológica sin perder su capacidad para generar deseo entre los clientes más exclusivos.
El reto para Ferrari será trasladar a sus vehículos eléctricos atributos como el rendimiento, la emoción al volante, el diseño y la exclusividad que han definido a la marca durante décadas. El Luce es el primer paso visible de esa estrategia.
Con esta subasta, Ferrari confirma que los automóviles eléctricos también pueden convertirse en objetos de colección desde su nacimiento. El precio alcanzado por el Luce demuestra que el futuro eléctrico puede ser tan aspiracional, exclusivo y costoso como los grandes íconos de combustión de la marca italiana.
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