Por qué BMW quiere eliminar los botones de sus autos
BMW apuesta por pantallas y voz en el iX3 2027, mientras otras marcas recuperan botones por seguridad y facilidad de uso
Habitáculo del nuevo BMW iX3-50 2027. Crédito: BMW Group. | Cortesía
Los interiores de los autos atraviesan una nueva transformación. Las pantallas crecieron, los sistemas de voz evolucionaron y las marcas buscan cabinas más limpias, conectadas y digitales. En ese escenario, BMW considera que los botones físicos perderán protagonismo, especialmente entre los conductores más jóvenes.
La marca alemana aplicará esta visión en el BMW iX3 2027, un SUV eléctrico que reduce de forma importante los mandos convencionales del tablero. Varias funciones, entre ellas los ajustes del climatizador, pasarán a gestionarse desde la pantalla central o mediante el asistente de voz.
BMW apuesta por pantallas y comandos de voz
Para BMW, la eliminación gradual de botones no responde únicamente a una decisión estética. La compañía interpreta que los hábitos tecnológicos de las personas han cambiado y que el auto debe adaptarse a una generación acostumbrada a utilizar pantallas táctiles, asistentes digitales y comandos por voz en su vida diaria.
La firma identifica a los usuarios de 45 años o menos como un grupo especialmente familiarizado con estas herramientas. Según su visión, estos conductores esperan procesos rápidos, acceso inmediato a funciones y una experiencia similar a la de otros dispositivos conectados.
Así, en lugar de buscar un interruptor para modificar la temperatura, activar una función o realizar un ajuste, el usuario podría tocar un icono en la pantalla o pedirlo verbalmente al vehículo. La meta es convertir al habitáculo en un entorno más minimalista y con menos elementos físicos a la vista.
El nuevo BMW iX3 será uno de los principales ejemplos de esta estrategia. Aunque mantendrá controles esenciales como las palancas convencionales, una parte importante de las acciones cotidianas quedará concentrada en su interfaz digital.
El asistente de BMW será clave
La reducción de botones dependerá en gran medida de la capacidad del sistema de voz. BMW confía en que sus asistentes han avanzado lo suficiente para comprender solicitudes más naturales y específicas que los sistemas de generaciones anteriores.
Esta evolución permitiría ordenar cambios de temperatura, navegación, entretenimiento o confort sin tener que recorrer distintos menús de la pantalla. En teoría, el conductor podría mantener mayor atención en el camino mientras utiliza comandos verbales para varias tareas.
Sin embargo, la experiencia real será determinante. Un asistente rápido, preciso y capaz de entender diferentes formas de hablar puede hacer más cómoda la interacción. Pero si tarda en responder, falla al interpretar una orden o exige repetir instrucciones, los botones físicos podrían seguir siendo la opción más práctica.
BMW ya ha enfrentado cambios de interfaz que causaron polémica. El caso más recordado fue el lanzamiento de iDrive en 2001, una propuesta que sustituyó numerosos mandos convencionales por un controlador central y una pantalla. Con el tiempo, este tipo de sistema se extendió en buena parte de la industria.
Otras marcas recuperan los controles físicos
Mientras BMW avanza hacia una cabina con menos botones, varios fabricantes están corrigiendo el rumbo. Hyundai, Mercedes-Benz y Volkswagen han reconocido, de distintas formas, que una digitalización excesiva puede generar frustración entre los usuarios.
En el caso de Hyundai, estudios con clientes en Estados Unidos mostraron rechazo cuando ciertas funciones básicas requerían navegar por una pantalla. La marca ha optado por reincorporar mandos físicos en algunos de sus modelos para facilitar operaciones frecuentes.
Volkswagen también ha dado señales claras de cambio. Tras las críticas a los controles táctiles presentes en vehículos como el Golf y el ID.4, la empresa ha recuperado botones en nuevos productos, entre ellos el próximo ID. Polo. Además, ha dejado atrás los mandos hápticos del volante en favor de interruptores tradicionales con respuesta física.
La discusión no se limita a una preferencia generacional. Los controles físicos permiten localizar y accionar ciertas funciones sin apartar demasiado la vista del camino, una ventaja importante en acciones inmediatas como encender las luces, activar las intermitentes o modificar la ventilación.
China exigirá funciones físicas esenciales
La tendencia de llevar todo a la pantalla también enfrenta límites regulatorios. En China, nuevas normas previstas para entrar en vigor exigirán que más de una docena de funciones relevantes se puedan operar mediante controles físicos independientes de la pantalla.
Entre ellas estarían los intermitentes, faros, limpiaparabrisas, luces de emergencia y controles de transmisión. Estos mandos deberán ofrecer retroalimentación táctil o sonora, una medida orientada a que el conductor confirme la acción sin depender exclusivamente de una interfaz digital.
El BMW iX3 conservará suficientes mandos tradicionales para cumplir con este tipo de exigencias. Aun así, el debate seguirá abierto: la tecnología de voz y las pantallas pueden simplificar el diseño, pero los botones aún tienen un valor claro cuando se trata de seguridad, rapidez y facilidad de uso.
Te puede interesar: