Aseguradoras demandan a Kia y Hyundai por más de mil millones de dólares
Un juzgado federal ha reanudado una demanda en la que las aseguradoras reclaman más de mil millones de dólares a Kia y Hyundai por robos de vehículos
Kia y Hyundai tuvieron problemas de seguridad de robos entre los modelos 2011 a 2022. Crédito: Kia/Hyundai | Cortesía
La historia de los Hyundai y Kia que se han convertido en algunos de los autos más fáciles de robar en Estados Unidos acaba de entrar en una nueva etapa judicial. Unas 200 compañías de seguros intentan recuperar más de $1.000 millones de dólares de los fabricantes surcoreanos, por supuestas indemnizaciones y gastos relacionados con coches robados o dañados en intentos de robo.
Un tribunal federal de California había rechazado las demandas contra las empresas coreanas de Hyundai y Kia por falta de jurisdicción personal, pero la decisión fue revocada por el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito de Estados Unidos. El fallo, presentado el 14 de septiembre de 2026, no supone ni que las aseguradoras hayan ganado el caso ni que Hyundai y Kia hayan sido condenadas a pagar ese importe. Esto significa que las compañías pueden seguir litigando contra estas marcas de autos.
Se reabre el caso de los “Kia Boys” por robos a Hyundai y Kia

Hace unos años, sobre todo en tiempos de pandemia, aumentaron los robos de autos Hyundai y Kia. La clave fue un error en los sistemas antirrobo de los modelos de esas dos marcas que abarcaban del año 2011 al 2022. Esta vulnerabilidad se volvió tan viral que incluso surgieron videos en redes sociales que enseñaban cómo robar los autos, lo que provocó un aumento exponencial de estos robos y generó una demanda por millones de dólares.
El aparato que transformó la seguridad del automóvil

Un inmovilizador del motor es un sistema antirrobo que impide poner en marcha el vehículo si no reconoce una llave autorizada. Hace décadas que la tecnología empezó a abrirse camino en la industria del automóvil, hasta convertirse en un elemento habitual de seguridad en los vehículos modernos.
Las aseguradoras argumentan que, conforme al fallo del Noveno Circuito, algunos Hyundai y Kia de los años modelo 2011 a 2022 carecen de este sistema por diseño, lo que los deja particularmente vulnerables a robos. El problema alcanzó magnitud nacional cuando en las redes sociales empezaron a aparecer vídeos que mostraban cómo algunos modelos podían ser manipulados con herramientas relativamente sencillas.
El propio tribunal de apelaciones describe cómo los vídeos popularizaron un método para robar determinados modelos en cuestión de segundos, contribuyendo al fuerte aumento de los robos de Hyundai y Kia.
De un problema de seguridad a una factura multimillonaria

La consecuencia económica no terminó cuando los vehículos fueron recuperados. Para las compañías de seguros, cada automóvil robado o dañado puede convertirse en una reclamación que debe ser cubierta bajo una póliza. Cuando los robos y los intentos de robo se multiplican, también aumentan los costos de reparación, recuperación y sustitución de vehículos.
Ahora, aproximadamente 200 aseguradoras buscan recuperar esos gastos mediante acciones de subrogación. Esto se debe a que las aseguradoras pagan primero a sus clientes por las pérdidas cubiertas y posteriormente intentan recuperar esos costos de las partes que consideran responsables.
En este caso, las compañías argumentan que determinados vehículos presentaban un problema de diseño relacionado con la ausencia del inmovilizador y que esa condición contribuyó a generar las pérdidas económicas. El fallo del Noveno Circuito confirma que las reclamaciones pueden avanzar contra Hyundai Motor Company y Kia Corporation, además de sus subsidiarias estadounidenses.
¿Por qué California es tan importante?

Uno de los elementos centrales de la decisión judicial tiene que ver con la relación de los fabricantes surcoreanos con California. Las aseguradoras presentaron registros de transporte que, según el tribunal, respaldaban sus alegaciones de que miles de vehículos fueron enviados a través de puertos californianos.
Los demandantes sostuvieron que más del 70% de los envíos de Hyundai a Estados Unidos y aproximadamente el 77% de los envíos de Kia pasaban por puertos de California. Para el Noveno Circuito, ese elemento resultó relevante. El tribunal señaló que no se trataba simplemente de productos fabricados en Corea del Sur que terminaron accidentalmente en California.
Según las alegaciones que deben ser consideradas en esta etapa del proceso, los fabricantes enviaron vehículos directamente a través de puertos del estado. También tuvo importancia el argumento de que determinados modelos fueron diseñados específicamente para el mercado estadounidense.
La decisión puede tardar años en conocerse

El tribunal concluyó que, en esta etapa procesal, esas circunstancias permitían establecer una conexión suficiente con California para que las empresas coreanas pudieran ser sometidas a la jurisdicción del tribunal. El fallo no decide todavía quién tiene razón sobre el dinero.
El Noveno Circuito no ordenó a Hyundai y Kia pagar $1.000 millones de dólares. Tampoco determinó definitivamente que la ausencia de inmovilizadores constituya un defecto que obligue a los fabricantes a compensar a las aseguradoras.
El caso regresará ahora al tribunal federal del juez James V. Selna en el condado de Orange, donde deberán continuar los procedimientos correspondientes. Además, el Noveno Circuito dejó pendiente para el tribunal de primera instancia el análisis sobre si ejercer jurisdicción resulta razonable bajo el estándar aplicable. Eso significa que la disputa económica de más de $1.000 millones de dólares todavía tiene un largo recorrido judicial.
Te puede interesar: