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¿Conducir sin mirar la carretera? GM promete hacerlo realidad pronto

GM planea lanzar conducción "eyes-off" en 2028 con el Cadillac Escalade IQ, permitiendo no mirar la carretera en autopistas gracias a Super Cruise.

Interior Cadillac Escalade IQ Level 3 con Super Cruise eyes-off activado, conductor relajado en autopista.

GM presenta conducción eyes-off en 2028 con Cadillac Escalade IQ. Crédito: General Motors | Cortesía

General Motors quiere que, en unos años, puedas sentarte en tu auto, soltar el volante, apartar la vista del camino y simplemente ver una película mientras avanzas por la autopista.

La histórica automotriz estadounidense se ha propuesto llevar esta experiencia de conducción “eyes‑off” (sin mirar la carretera) a producción a partir de 2028, arrancando con uno de sus modelos más emblemáticos, el Cadillac Escalade IQ eléctrico.

Qué es la conducción “eyes-off” que promete GM

A diferencia de los sistemas actuales de conducción asistida, que permiten soltar el volante pero exigen que el conductor mantenga la vista en la carretera, la nueva tecnología de GM aspira a dar un paso más: el vehículo se encargará de todo mientras el ocupante puede desentenderse visualmente del entorno. Esto implica que el sistema no solo controle acelerador, freno y dirección, sino que también gestione imprevistos en la vía sin depender de una reacción humana inmediata.

Render del Cadillac Escalade IQ 2028 con tecnología de conducción eyes-off de GM en autopista.
Cadillac Escalade IQ introduce conducción eyes-off de GM, sin supervisión visual en carreteras.
Crédito: General Motors | Cortesía

GM ya cuenta con Super Cruise, un sistema de manejo manos libres disponible en decenas de modelos y que funciona únicamente en carreteras previamente mapeadas. Sobre esa base, la marca ha desarrollado la próxima generación de tecnología autónoma que combinará cámaras, radares y sensores LiDAR para crear una visión de 360 grados del entorno y habilitar la conducción sin supervisión visual en determinadas condiciones.

2028: el año clave para el Escalade IQ

El primer modelo en estrenar la conducción “eyes-off” será el Cadillac Escalade IQ, la versión totalmente eléctrica del icónico SUV de lujo de la marca. Este vehículo servirá como vitrina tecnológica de GM, integrando la nueva plataforma de software definida por hardware de alto rendimiento, diseñada para soportar funciones avanzadas de autonomía y actualizaciones constantes vía internet.​

La compañía asegura que su experiencia acumulada con Super Cruise y con Cruise (su división de robotaxis totalmente autónomos) será la base para ofrecer un sistema capaz de operar sin intervención humana durante largos trayectos en autopistas. Entre los datos que presume GM están más de 600.000 millas de carreteras mapeadas en Norteamérica y cientos de millones de millas recorridas con sistemas de conducción asistida, además de millones de millas totalmente sin conductor en pruebas con Cruise.

Seguridad, la gran pregunta de los autos que se manejan solos

Permitir que el conductor no mire la carretera eleva la exigencia de seguridad a otro nivel. Por eso, GM insiste en que su estrategia se basa en la redundancia: múltiples sensores trabajando al mismo tiempo, algoritmos de inteligencia artificial entrenados con escenarios reales y simulados, y una arquitectura electrónica preparada para fallas controladas.

Luz turquesa en espejo Cadillac indica operación manos libres eyes-off de GM Super Cruise.
Luz turquesa retrovisores Cadillac indica Super Cruise eyes-off activo en Escalade IQ 2028.
Crédito: General Motors | Cortesía

La marca subraya que Super Cruise ha acumulado cientos de millones de millas sin que se le atribuyan accidentes directamente al sistema, un argumento clave para convencer a reguladores y compradores de que la siguiente etapa de autonomía puede ser igual o más segura que un humano al volante. Además, los datos recopilados por los robotaxis de Cruise alimentan los modelos de IA que ayudarán a anticipar situaciones críticas, desde cambios bruscos de carril hasta frenadas de emergencia de otros vehículos.

Inteligencia artificial a bordo: tu auto como asistente

El plan de GM no se limita a que el auto se conduzca solo: también quiere que el vehículo se convierta en un asistente inteligente siempre disponible. A partir del próximo año, la compañía empezará a incorporar un sistema de IA conversacional basado en la tecnología de Google Gemini, que permitirá interactuar con el auto mediante lenguaje natural para pedir indicaciones, resolver dudas sobre funciones del vehículo o planear paradas en ruta.

Más adelante, GM planea sustituir esa base por su propia inteligencia artificial, entrenada específicamente para cada vehículo y personalizada según los hábitos y preferencias del conductor, siempre con el consentimiento del usuario. La idea es que el auto pueda explicar, por ejemplo, cómo usar la conducción con un solo pedal, alertar sobre mantenimiento preventivo o recomendar el mejor lugar para cenar antes de llegar al destino.

Lo que viene para el futuro de la conducción

Aunque ningún fabricante ha logrado todavía desplegar autos completamente autónomos a gran escala, GM está convencida de que su propuesta de vehículos personales con conducción “eyes-off” puede darle una ventaja competitiva en la carrera por el auto del futuro. Primero llegará a modelos de alta gama como el Escalade IQ, pero la intención declarada de la marca es extender gradualmente esta tecnología al resto de su portafolio en los próximos años.

Cómo funciona el sistema SuperCruise de General Motors
Sistema SuperCruise de General Motors.
Crédito: Chevrolet | Cortesía

Si las promesas de GM se materializan, el acto de conducir podría transformarse en una experiencia en la que el tiempo al volante se aproveche para trabajar, entretenerse o simplemente relajarse, mientras el vehículo se encarga del tráfico. Falta por ver cómo responderán las regulaciones, la infraestructura y, sobre todo, los conductores: ¿estaremos listos para confiar plenamente en que el auto maneje por nosotros y mirar hacia otro lado sin miedo? Esa será la verdadera prueba de esta nueva era de movilidad.

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