Por qué la RAV4 tiene lista de espera digna de un superdeportivo
La nueva RAV4 híbrida enfrenta meses de espera pese a fuerte demanda y problemas de producción global
Toyota RAV4 2026. Crédito: Toyota | Cortesía
Conseguir una Toyota RAV4 nueva se ha convertido en una odisea que recuerda más a la compra de un vehículo exótico que a la de uno de los SUV más populares del mercado estadounidense.
Un desabasto que no da tregua
Meses después de que se reportara por primera vez que los concesionarios medían su inventario de RAV4 en horas y no en días, la situación sigue sin normalizarse. En Colonial Toyota, un concesionario ubicado en Milford, Connecticut, su propietario Bobby Crabtree señaló que su lote tiene capacidad para 250 vehículos, pero actualmente solo está lleno en un tercio. El faltante no se debe únicamente a la RAV4, pero el modelo representa una parte considerable de ese vacío que el empresario quisiera ver resuelto pronto.
Clientes que esperan meses por su SUV
Del otro lado del mostrador, la espera también se siente. Nancy e Ira Berman, una pareja de compradores, ordenaron su RAV4 en marzo y apenas ahora, seis meses después, están por recibir la unidad. Nancy calificó la espera como “una ligera molestia”, aunque reconoció que contar con otros vehículos Toyota en casa les permitió sobrellevar el proceso sin mayores complicaciones.
Las razones detrás de la escasez
Toyota había anticipado que el suministro sería limitado tras el rediseño de la RAV4, que en su nueva generación se ofrece exclusivamente con motorización híbrida en el mercado estadounidense. Al inicio, la producción dependía de plantas en Japón y Canadá, mientras la fábrica de Kentucky pasaba por un proceso de reconversión industrial. Para complicar aún más el panorama, las exportaciones japonesas se vieron afectadas por el conflicto en Medio Oriente, lo que retrasó todavía más la llegada de unidades a suelo estadounidense.
La planta de Kentucky ya fabrica unidades de la RAV4, aunque el incremento de producción ha sido gradual, por lo que los concesionarios no han recibido de inmediato los volúmenes habituales. Toyota continúa en una carrera por igualar la oferta con una demanda que no da señales de frenar.
Durante el verano, algunos distribuidores reportaron inventarios medidos literalmente en horas, y una tienda en California llegó a acumular una lista de más de 800 clientes esperando su unidad. Se estima que esta escasez le ha costado a la marca japonesa decenas de miles de ventas potenciales solo este año.
Por qué la demanda sigue disparada
Pese a los tiempos de espera, los compradores no se rinden, y el apetito por la RAV4 se mantiene intacto. El año pasado se vendieron casi 480,000 unidades en Estados Unidos, cifra que la convierte en el tercer vehículo más vendido del país, solo detrás de la Ford F-150 y la Chevrolet Silverado. La decisión de apostar exclusivamente por la tecnología híbrida llegó en un momento oportuno, coincidiendo con el alza en los precios de la gasolina.
De hecho, los híbridos ya representan más del 18% de las ventas de vehículos nuevos en Estados Unidos este año, según datos de JD Power. Mientras Toyota trabaja contra reloj para estabilizar su cadena de suministro, la marca sigue vendiendo más unidades en general este año, lo que confirma que el fenómeno RAV4 no es un problema aislado, sino el resultado de una demanda que superó todos los cálculos.
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