3 sencillas razones por las que no deberías sacar un golpe de tu auto si no eres experto

Adquirir una habilidad nueva siempre es algo positivo, pero piénsalo bien si es que quieres experimentar en tu vehículo. Sacar un golpe de tu auto no es una tarea sencilla, necesitas de muchas herramientas, diferentes productos y mucho conocimiento para que todo salga bien

Reparando el golpe de un auto.

Sacar un golpe de un auto puede parecer fácil, pero es un trabajo complicado.  Crédito: Shutterstock

Muchos amantes de sus autos y entusiastas deciden hacer las reparaciones de sus vehículos. Esto te puede ahorrar dinero y puedes realizar un buen trabajo, sin embargo, existen veces en donde es mejor pagar a un profesional para que todo salga de la mejor manera.

Reparar una abolladura en la carrocería de un auto puede parecer un trabajo fácil, pero es muy laborioso, se necesitan herramientas especiales y mucho conocimiento. 

Si tu auto tiene un golpe y lo quieres reparar, lo mejor es que lleves tu vehículo con un experto para que repare la abolladura y se vea como si no hubiera pasado nada. No intentes repararlo, eso puede terminar en algo no muy agradable.

Aquí te decimos tres sencillas razones por las que no deberías sacar un golpe de tu auto si no eres experto.

1.- La reparación es demasiado compleja

Lo primero que tienes que tomar en cuenta es el nivel de complejidad de la reparación: no es lo mismo un pequeño rayón que toda una fascia destruida por un choque. En el primer caso, quizás puedas usar un marcador o chupón para arreglar provisionalmente el problema, pero en un caso más grave esto no será suficiente.

2.- Se requiere una técnica especial

En algunas reparaciones se requiere de técnicas especiales para lograr una reparación exitosa. Una de las técnicas populares en internet consiste en usar pasta de sopa instantánea como una especie de relleno para reparar golpes. Sin embargo, diversos expertos han desmontado estos videos tutoriales como fakes, ya que saltan varias partes del proceso, que implica usar ciertos insumos como resina epóxica y herramientas que vuelven esto más difícil de lo que aparenta. Además, este tipo de reparaciones no duran mucho por la baja calidad de los componentes.

3.- No cuentas con las herramientas adecuadas

De lo anterior también se desprende el tema de las herramientas: para lograr una restauración o reemplazo de partes como faros o accesorios, se necesitan herramientas especiales. Por ejemplo: pulidores, taladros; así como componentes eléctricos  y el conocimiento para instalarlos correctamente. Por esa razón existen talleres y personal especializado en este tipo de reparaciones estéticas.

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