Airbags defectuosos: piezas chinas encienden las alarmas
Un caso fatal reaviva el peligro de los airbags de reemplazo falsificados y la importancia de inspeccionar autos usados
Una Chevrolet Equinox 2018 estuvo involucrada en el caso más reciente. Crédito: Imagen generada por Gemini | Cortesía
Un elemento diseñado para salvar vidas volvió a quedar bajo escrutinio en Estados Unidos. La muerte de un conductor en el área de Dallas reavivó las alertas sobre infladores de airbag de reemplazo que pueden fallar de forma violenta durante un choque, especialmente cuando se trata de piezas no originales instaladas tras una reparación.
El caso involucra a una Chevrolet Equinox 2018 y expone un riesgo que puede pasar inadvertido para quien compra un auto usado: un vehículo puede lucir en buen estado, pero esconder componentes de seguridad de procedencia dudosa detrás del volante o el tablero.
Un inflador de reemplazo bajo investigación
La víctima murió el mes pasado después de que el inflador del airbag se rompiera al activarse durante una colisión. El impacto, que en otras condiciones podía ser sobrevivible, terminó con consecuencias fatales debido a que fragmentos metálicos salieron despedidos hacia el habitáculo.

Las autoridades estadounidenses atribuyeron el problema a un inflador producido por Jilin Province Detiannuo Automobile Safety System Company, también identificada como DTN, una empresa china señalada por fabricar piezas que no cumplirían con los estándares exigidos para estos sistemas de retención.
El componente no era el airbag original instalado por Chevrolet en fábrica. Se trataba de una pieza de posventa, un dato especialmente relevante porque estos reemplazos suelen llegar a los vehículos después de un robo de bolsas de aire, una reparación económica o un accidente previo en el que se desplegó el sistema.
Ya son 11 muertes vinculadas
El accidente de Dallas es el primer caso fatal reportado desde que, en abril, se prohibió la importación y comercialización de estos infladores en Estados Unidos. Sin embargo, el historial del componente ya era preocupante: 11 fallecimientos han sido relacionados con unidades fabricadas por DTN.
El patrón descrito en los incidentes es similar. Al recibir la señal para desplegarse, el inflador puede reventar y expulsar esquirlas de metal a gran velocidad. En vez de funcionar como una barrera protectora, el airbag se convierte en una fuente de proyectiles dentro de la cabina, con lesiones graves en el pecho, cuello y rostro de los ocupantes.
La situación recuerda uno de los mayores escándalos de seguridad de la industria. Los infladores defectuosos de Takata provocaron campañas de reparación masivas a escala mundial y afectaron a decenas de millones de vehículos. En ese caso, la degradación del propulsor interno podía causar rupturas peligrosas al activarse la bolsa de aire.
El riesgo al comprar un auto usado
El problema de los airbags falsificados o de baja calidad tiene una dificultad adicional: no siempre se detecta a simple vista. Una luz de advertencia apagada en el tablero no garantiza que el módulo, el inflador y la bolsa de aire correspondan a piezas aprobadas por el fabricante.

Por ello, antes de adquirir un vehículo de segunda mano conviene revisar su historial y prestar atención a reportes de choques, daños estructurales o reparaciones relevantes. Si el auto estuvo involucrado en un accidente, el comprador debe confirmar que los airbags desplegados fueron reemplazados con componentes adecuados y correctamente instalados.
Una inspección realizada por un taller calificado puede ayudar a detectar señales de alerta, como cubiertas irregulares en el volante o tablero, conectores modificados, errores almacenados en la computadora del vehículo o piezas sin identificación de fabricante. El ahorro de una reparación barata puede representar un riesgo enorme cuando el sistema de seguridad debe actuar en milisegundos.
Aumentan los decomisos de piezas falsificadas
La dimensión del problema también se refleja en los controles fronterizos. Durante 2024, las autoridades aduaneras estadounidenses decomisaron al menos 490 infladores de airbag falsificados, una cifra diez veces superior a la registrada en 2023.
El aumento evidencia que existe un mercado para componentes de bajo costo que pueden terminar en talleres informales, reparaciones sin respaldo o autos reconstruidos. A diferencia de elementos estéticos, un airbag no admite improvisaciones: su funcionamiento depende de sensores, módulos electrónicos, conexiones y un inflador diseñado para liberar gas bajo parámetros muy precisos.
Para los propietarios, la recomendación es clara: ante cualquier antecedente de choque, reparación importante o sustitución de airbags, vale la pena verificar el origen de los componentes. También es recomendable consultar si el vehículo mantiene campañas de seguridad pendientes, incluidas las relacionadas con los infladores Takata.
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