El Vocho: el carro que enamora a los mexicanos

El Vocho de Volkswagen se dejó de producir en 2003 y se vendieron más de 1.6 millones de unidades en 50 años

Vocho

El vocho de Volkswagen se vendió con gran éxito alrededor del mundo.  Crédito: Isai Ramos | Unsplash

Para México y para muchos países alrededor del mundo, el vocho fue mucho más que un simple auto. Para miles de familias mexicanas fue su primer medio de transporte, el vehículo en el cual aprendieron a manejar diversas generaciones.El vocho fue un infatigable compañero de aventuras.

Los diferentes nombres del vocho

Rendidor, económico, aguantador y con características nunca igualadas, el vocho, maggiolino, fusca, käfer, beetle, bug o como lo queramos llamar tuvo una concepción singular, llena de anécdotas que nos remiten hasta la época previa a la Segunda Guerra Mundial y a uno de los personajes más lúgubres en la historia de la humanidad: Adolfo Hitler.

Volkswagen Beetle 1975
El Volkswagen Beetle 1975 solo tenía dos puertas.
Crédito: Keystone | Getty Images

El vocho llega a México

La primera etapa de Volkswagen en México comenzó en el año de 1954 y terminó en 1963. Al principio sólo se importaban automóviles completos, más tarde se tuvieron que ensamblar los vehículos en México y finalmente, en 1964, comenzó la fase de producción.

En 1954, año de presentación del Volkswagen en México, el país sólo tenía treinta millones de habitantes. Por las carreteras del país circulaban cerca de medio millón de coches, incluyendo camiones de carga y autobuses.

Los automóviles eran, en su mayoría, grandes coches lujosos de más de cuatro cilindros, y los costos de consumo de gasolina, de refacciones y servicio eran altos. Los autos compactos no eran muy conocidos y sus ventas muy bajas, especialmente los de procedencia europea. El Sedán era prácticamente desconocido y su fabricación en México parecía ser no muy adecuada.

No obstante se sabía que el vocho era un éxito de ventas en Estados Unidos y también en Brasil, pero aun así podía considerarse la entrada al mercado mexicano como una gran aventura financiera.

Foto de un Volkswagen escarabajo amarillo con una tabla de surf a la orilla del mar
El Volkswagen escarabajo circulaba por todo tipo de carreteras.
Crédito: Chait Goli | Pexels

Nace la primera distribuidora en México

A principios de 1954, el príncipe Alfonso von Hohenlohe abrió el primer punto comercial VW en la ciudad de México con el nombre de “Distribuidora Volkswagen Central”. Más tarde, confiando en la posibilidad de venta en la provincia, inauguró nuevos puntos de venta en Puebla, Monterrey y Torreón; en 1963 ya se contaba con casi cuarenta distribuidoras.

Las ventas ascendieron de 618 vehículos en 1954 a 6,378 en 1963. Y no fue solamente el desarrollo positivo de éstas, sino la euforia por el Sedán, lo que permitió la creación de más centros de distribución.

El 7 de mayo de 1962 se fundó una planta propia de ensamble, Promexa, la cual recibió por parte del gobierno mexicano una licencia de montaje para el Sedán. Posteriormente el 15 de enero de 1964 se crea formalmente la empresa Volkswagen de México, cuyas primeras instalaciones estaban ubicadas en Xalostoc. No pasaría mucho tiempo para que la demanda del auto provocara que la producción se mudara a Puebla.

¿Por qué fue tan exitoso el vocho?

Desde su llegada al país, el escarabajo tuvo un éxito espectacular. Económico, fácil de reparar, divertido, los mexicanos lo adoptaron y lograron que Volkswagen vendiera miles de unidades cada año, un fenómeno que se repetía en casi todos los países donde se comercializaba.

Volkswagen Baja Beetle 1967
El modelo “Baja Beetle” fue producido entre 1938 y 1980.
Crédito: Volkswagen US Media Site | Cortesía

Fueron sus características las que lo convirtieron en el modelo preferido por los taxistas, quienes los elegían por sobre otros modelos, debido a su economía de combustible, resistencia y porque sus refacciones eran baratas y se podían adquirir “hasta en la tienda de la esquina”.

El Volkswagen Sedan fue el auto que prácticamente puso sobre ruedas a México y lo transportó desde 1964 hasta el año 2003, cuando dejó de producirse. Se puede decir que no hay familia mexicana que no guarde, al menos, una anécdota relacionada con el auto del pueblo.

Si era tan exitoso ¿por qué desapareció?

El rumor del cese de la producción del escarabajo se había escuchado en los años previos al 2003 con preocupante insistencia. Y de igual forma, una y otra vez la Planta VW de Puebla desmentía el que hasta entonces era sólo un rumor.

Sin embargo, un viernes del mes de mayo de 2003, Volkswagen AG, con sede en Wolfsburg, Alemania, confirmó que la única factoría del consorcio que aún armaba este legendario auto lo dejaría de hacer en el transcurso de las siguientes semanas.

La noticia dio la vuelta al mundo en cuestión de minutos y de esta forma, aficionados y medios impresos y electrónicos de todo el orbe se dieron a la tarea de saber más al respecto. Aunque para todos ya era claro que el cese de la producción se debía principalmente a la disminución de ventas del modelo, había todavía muchas interrogantes al respecto: ¿Se fabricaría una edición conmemorativa? ¿Volkswagen de México haría un evento especial al respecto? Finalmente y con el paso de los días, las respuestas fueron apareciendo una a una.

Autos Volkswagen
Volkswagen lanzó una versión moderna del Vocho llamada Beetle.
Crédito: Volkswagen US Media Site | Cortesía

Llega el Sedán Última Edición y el adiós a una leyenda

El principio del fin para el Sedán comenzó a gestarse a mediados de la década de los noventa, cuando llegaron a México los primeros autos subcompactos de otras compañías que ofrecían mejores prestaciones de las que hasta el momento brindaba el Vocho.

Mayor potencia, más espacio interior y un diseño más acorde a la época fueron las principales ventajas de los cada vez más numerosos competidores del Escarabajo, que muy pronto mermaron las ventas de este vehículo. Incluso, la misma Volkswagen, con los lanzamientos de su Pointer City y del SEAT Ibiza, contribuyó a que el final del Sedán se acelerara.

Poco importaba que el incansable vocho cambiara su característico carburador por un alternador, para ir con una época en la cual las emisiones contaminantes eran tomadas muy en serio.

El Chevy de Chevrolet fue el modelo que llegó a colocar los últimos clavos en el ataúd del vocho al ofrecer mayor espacio, una motorización más potente y eficiente y un precio similar al del vocho.

El vocho permitía el tuning en su máximo esplendor

El adiós al Auto de Pueblo se llevó a cabo en la Planta Volkswagen de Puebla, en un enorme foro, construido para la ocasión, el cual se dividió en dos partes. La primera fue, más que nada, un gran museo donde se exhibieron cientos de reproducciones de fotos históricas relacionadas a la trayectoria del Sedán en México y en el mundo.

Vocho
El Volkswagen Vocho era un vehículo altamente personalizable.
Crédito: Shutterstock

También estuvieron ahí, bajo los reflectores, diversos Vochos clásicos, como un Oval que era el encargado de dar la bienvenida a todos los visitantes y una reproducción del inolvidable Herbie, Cupido Motorizado. No faltó un ejemplar de la edición especial Silver Bug e incluso una reproducción del Sedán Número 21 Millones.

El último vocho sale de la línea de ensamblaje

De esta forma, el miércoles 30 de julio del año 2003 el último Sedán fabricado en el mundo salió de la línea de producción de Volkswagen de México, en su planta de Puebla.

En un evento cargado de nostalgia, que fue amenizado con mariachis y adornado con flores, el personal involucrado en su producción dio una emotiva despedida al Sedán número 21 millones 529 mil 464. Pocos días después, la última unidad de este exitoso modelo realizó su último viaje, cruzando el océano Atlántico hacia Wolfsburg, Alemania, donde ocupa un lugar de honor en el Auto Museo de la casa Matriz de VW.

A las 9:05 horas la línea de producción del Sedán se detuvo, dando fin a una historia de éxito de casi 68 años alrededor del mundo. Desde 1996, México fue el único país donde todavía se producía el legendario Sedán, conocido por millones de personas como “Vocho”.

El Vocho fue producido en más de 20 países alrededor del mundo. Sólo en Alemania, donde la producción finalizó en 1978, se fabricaron más de 16.2 millones de unidades.

El Sedán Última Edición

El Sedán “Última Edición”, con su precio de $84,000 pesos y su producción limitada a 2,999 unidades fue, sin duda, algo más que un Vocho. Fue un auto cargado de nostalgia que marcó el final de toda una vida que se extendió por más de seis décadas y media.

El Sedán “Última Edición” retomó los principios básicos que caracterizaron a los Vochos de antaño, como por ejemplo, el cromo en las molduras laterales y del cofre, así como en las defensas (las cuales cuentan con moldura ancha), los espejos laterales, la chapa del cofre y de la tapa del motor e incluso en los tapones que adornan los cuatro rines, los cuales, por cierto, siguen siendo los venerables modelos de acero en 15”, pero ahora, para esta memorable edición, pintados al tono de la carrocería y enriquecidos con neumáticos cara blanca 155/80 R15.

Volkswagen Vocho
El Volkswagen Vocho descapotable fue uno de los modelos más codiciados.
Crédito: Shutterstock

El último Sedán fue un vehículo color “azul acuario” de la Última Edición

Como los detalles son importantes en un modelo de edición especial, sobre el cofre encontramos el emblema del Castillo de Wolfsburg, así como el logotipo cromado VW en la parte alta del cofre.

En la parte posterior de este vehículo de colección se ubicó el legendario impulsor de cuatro cilindros, que ofrece un desplazamiento de 1584 cc, gracias a su inyección electrónica de combustible. La potencia no se movió ni un ápice, ya que este motor sigue ofreciendo los mismos 44 caballos de fuerza, disponibles a 4000 rpm.

El aspecto de la seguridad continuó incluyendo frenos delanteros de disco y traseros de tambor, así como la legendaria suspensión a base de barras de torsión.

Como equipo de seguridad, el VW “Última Edición” incluyó inmovilizador con transponder, alarma acústica y óptica, así como cinturones de seguridad delanteros de 3 puntos y traseros laterales.

Un interior con sabor a nostalgia

Siempre espartano, el interior del Sedán “Última Edición” reveló sus prácticos y resistentes asientos, forrados en tela “French Uni Fine”, así como bolsa para mapas en la tapa de la puerta del lado del conductor, detalles de tablero pintados al tono de la carrocería, tapa en la “ratonera”, alfombra en piso y ahí, sobre la tapa de la guantera tenemos el emblema distintivo “Última Edición”, cromado y con letras en color negro.

Volkswagen Vocho
Volkswagen Vocho.
Crédito: Shutterstock

Un detalle especial que caracterizó a este Vocho de edición especial fue su estéreo reproductor de CD, con radio AM y FM, así como sus cuatro bocinas, dos colocadas al frente y dos en la parte posterior.

El amor por el vocho no ha desaparecido

Hoy, veinte años después de que el vocho dejó de fabricarse, el amor por este auto no ha disminuido ni un ápice. Se ha convertido en un objeto de culto que reúne a miles de entusiastas cada semana en diversas concentraciones realizadas a lo largo y ancho de la República Mexicana.

Ya casi no quedan vocho taxis en las calles del país, aunque todavía es posible abordar uno de estos autos de alquiler en centros turísticos como Taxco o Acapulco (sur), donde su tamaño y potencia son ideales para las calles angostas y empinadas.

En el 2008, la Ciudad de México donó un vocho-taxi verde con blanco al museo de la tecnología de Berlín, como agradecimiento por más de 50 años de buenos y leales servicios.

Volkswagen Vocho
Volkswagen Vocho.
Crédito: Shutterstock

Los años pasarán, muchos coches llegarán y muchos otros desaparecerán, pero el vocho seguirá teniendo un lugar muy especial en la mente y corazón de millones de personas, quienes no permitirán que el recuerdo de este legendario se pierda en la bruma del tiempo.

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