¿Gasolina premium falsa? Denuncian fraude en estaciones de NY
Este problema no solo implica un engaño económico, sino que pone en riesgo el desempeño de vehículos que requieren octanaje superior.
¿Gasolina premium falsa? Denuncian fraude en estaciones de NY Crédito: Shutterstock
¿Los neoyorquinos están pagando por gasolina premium falsa? Un nuevo informe apunta a un fraude masivo en estaciones de servicio de la ciudad de Nueva York, donde cientos de bombas habrían despachado combustible de menor octanaje al anunciado.
96% de las gasolineras inspeccionadas reprobaron
Entre 2023 y 2025, el Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador (DCWP) inspeccionó 729 estaciones de servicio en Nueva York, con un resultado alarmante: 702 reprobaron las pruebas relacionadas con octanaje, mezcla de gasolinas o señalización. Esto equivale a un 96% de tasa de fallo, una cifra que enciende las alarmas entre conductores y autoridades.

El reporte detalla que la mayoría de las infracciones se vinculan directamente con las bombas de gasolina premium frente a la regular. Tan grave es el problema que las autoridades llegaron a cerrar hasta 1.135 surtidores por muestras que no cumplían con el octanaje declarado. A esto se suman otras faltas, como mezclas incorrectas, diésel de mala calidad o precios mal exhibidos, pero el factor dominante es el octanaje adulterado.
¿Cómo funciona el presunto fraude con el octanaje?
El octanaje es un factor clave en la combustión: determina la capacidad de la gasolina para resistir la detonación prematura en el motor. A diferencia de otros parámetros, el octanaje no disminuye con el tiempo por arte de magia, por lo que las inspecciones apuntan a prácticas humanas, ya sea por error o de forma deliberada.
Según el informe, todo indica que algunas estaciones estarían llenando los tanques de “premium” con gasolina regular o de menor grado, pese a cobrar el precio de la categoría superior. Esto resulta especialmente grave si se considera que, de acuerdo con datos de la American Automobile Association, el combustible premium puede costar unos 0,90 dólares más por galón que la gasolina regular. Es decir, muchos automovilistas pagarían de más por un producto que no reciben.
En Nueva York, la mayoría de las gasolineras opera con dos tanques principales: uno para gasolina regular y otro para premium. La llamada “mid-grade” suele obtenerse mezclando ambas, sin un tanque exclusivo para este octanaje intermedio. Cualquier desvío en la carga de esos tanques repercute directamente en lo que llega al depósito del vehículo.
Riesgos mecánicos de usar gasolina de menor octanaje
El impacto no es solo económico. Los motores turboalimentados y los de alta relación de compresión están diseñados y calibrados para trabajar con combustible de mayor octanaje. Si se les alimenta con una gasolina por debajo de lo recomendado, aumenta la probabilidad de detonación y “knock”, un fenómeno que puede llevar al motor a entrar en modo de protección o “limp mode”.

Aunque quizá el conductor no note fallos dramáticos de inmediato, el uso prolongado de gasolina con octanaje inferior al necesario puede traducirse en desgaste prematuro e incluso en daños catastróficos a nivel metalúrgico dentro del motor. En otras palabras: el supuesto ahorro de la estación se convierte en una potencial factura de reparación para el cliente.
Lo que dicen las autoridades y los dueños de estaciones
“El negocio honesto no es una sugerencia, es la ley”, señaló un portavoz del Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador, subrayando que los neoyorquinos trabajan demasiado duro como para que se abuse de su confianza con prácticas engañosas.
El organismo realiza inspecciones periódicas que incluyen la verificación de quién suministró el último cargamento de combustible, la revisión física de las bombas y la medición del octanaje real en los surtidores. Cuando detectan irregularidades, pueden imponer multas y ordenar el cierre de las bombas que incumplen la normativa.
Por su parte, algunos propietarios de estaciones consultados reconocen que no les sorprenden estos hallazgos. Alegan que los márgenes de ganancia en la venta de combustible son mínimos, de apenas entre tres y siete centavos por galón, lo que los empuja a depender del ingreso de las tiendas de conveniencia anexas. A ello se suma la presión de la creciente adopción de vehículos eléctricos, que recorta el volumen de ventas tradicional de gasolina.
¿Qué pueden hacer los conductores?
Ante un panorama en el que el fraude con el octanaje parecería más común de lo que muchos imaginan, los expertos recomiendan a los conductores:

- Preferir estaciones con buena reputación y alto volumen de clientes.
- Conservar recibos y anotar la fecha y lugar de carga, especialmente si se nota un comportamiento anormal del motor tras repostar.
- Denunciar ante las autoridades cualquier sospecha de gasolina premium falsa o irregularidades en los surtidores.
La magnitud de las fallas detectadas en Nueva York deja una lección que también aplica a otros mercados: pensar dos veces dónde llenar el tanque puede ser tan importante como elegir el modelo de auto o el tipo de combustible recomendado por el fabricante.
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