Guía esencial para mantener el diferencial de tu auto en buen estado
Si notas fugas, zumbidos o vibraciones, inspecciona de inmediato. Con estos pasos, mantienes tu coche en óptimas condiciones sin complicaciones.
Guía esencial para el diferencial de tu coche: tips de mantenimiento infalibles. Crédito: Shutterstock
El diferencial de tu auto es clave para una conducción suave en curvas y terrenos variados, pero muchos conductores lo pasan por alto en el mantenimiento rutinario. Mantenerlo lubricado y limpio previene fallos costosos, extendiendo la vida útil de engranajes y ejes. Esta guía te detalla pasos prácticos para revisarlo y cuidarlo tú mismo, ahorrando visitas al taller.
Qué hace el diferencial en tu vehículo
El diferencial permite que las ruedas giren a velocidades diferentes al tomar curvas, evitando vibraciones o derrapes. En autos de tracción trasera, reside en una carcasa separada con su propio aceite grueso, mientras que en los de tracción delantera comparte fluido con la transmisión. Sin lubricación adecuada, el roce genera calor y desgaste prematuro en piñones y engranajes, lo que puede dejar tu auto inmovilizado.

Existen tipos como el abierto, de deslizamiento limitado o vectorial de par, cada uno adaptado a necesidades específicas. Cambiar su aceite cada 50.000 a 80.000 millas es vital, aunque siempre consulta el manual del propietario para intervalos exactos según tu modelo.
Prepara el área para el cambio de aceite
Antes de empezar, calienta el motor unos minutos para fluir mejor el aceite viejo y coloca una bandeja ancha debajo para recoger residuos. Cubre el suelo con una lona plástica, ya que el aceite del diferencial emite un olor fuerte y puede salpicar. Vístete con ropa vieja y ten guantes desechables listos.
Localiza los tapones de llenado y drenaje en la carcasa inferior. Si no hay tapón de drenaje, afloja los tornillos de la tapa dejando algunos sueltos para controlarla. Retira primero el tapón superior y luego el inferior con cuidado para evitar derrames masivos.
Limpieza profunda de la carcasa
Una vez drenado el aceite, limpia la carcasa, engranajes y tapa con desengrasante suave o paños de taller. Recoge virutas metálicas con un imán, ya que indican desgaste y podrían dañar el nuevo lubricante. Evita limpiadores agresivos que dejen residuos.

Raspilla suavemente las superficies de unión con una herramienta plástica o lija fina, luego pasa un paño sin pelusa con limpiador de frenos. Aplica sellador de alta resistencia como una junta líquida en la tapa, formando un cordón alrededor de los orificios y aprieta los tornillos al torque especificado.
Cómo llenar con aceite fresco correctamente
Elige aceite de engranajes de calidad premium, verificando peso y capacidad en el manual (generalmente hasta 3 cuartos). Para diferenciales de deslizamiento limitado, añade aditivo antifricción si se indica. Usa una bomba o manguera si el acceso es estrecho.
Llena hasta que el aceite gotee por el orificio de llenado, que marca el nivel máximo. Vuelve a colocar el tapón, apriétalo al par correcto y listo: tu diferencial estará protegido por decenas de miles de kilómetros más. Realiza esta tarea cada revisión mayor para optimizar rendimiento y seguridad.
Beneficios a largo plazo del buen mantenimiento
Cuidar el diferencial no solo evita reparaciones caras (que pueden superar los miles de dólares), sino que mejora la tracción y reduce ruidos extraños en curvas. Integra esta rutina en tu calendario de servicio junto al aceite motor para un vehículo confiable. Conductores preventivos disfrutan de trayectos sin sorpresas, especialmente en SUV o camionetas todoterreno.
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