Koenigsegg CCGT1: el monstruo que convierte una leyenda de Le Mans en un auto de calle

El nuevo Koenigsegg CCGT1 revive el espíritu del CCGT GT1 con 1,600 caballos de fuerza, 1763 libras de carga aerodinámica y un paquete Track listo para la pista

Koenigsegg CCGT1 se convierte en un homenaje a la competición

Koenigsegg CCGT1. Crédito: Koenigsegg | Cortesía

Una de las marcas de autos que se han caracterizado por crear deportivos legendarios es Koenigsegg. Con su proyecto para competir en Le Mans llamado CCGT, buscaba lograr victorias y conquistar la categoría, pero el programa fue cancelado antes de su participación. Sin embargo, la empresa quiso darle un pequeño homenaje con el lanzamiento del CCGT1, que revive el proyecto, pero para que circule en la calle.

El Koenigsegg CCGT1 pertenece a una categoría exclusiva. Es un modelo concebido para recuperar una historia de competición que quedó inconclusa hace casi dos décadas y convertirla en una de las máquinas de carretera y circuito más extremas de la firma sueca. Aunque tiene todas las características de un hypercar, está pensado para que pueda conducirse por calles y carreteras.

Koenigsegg CCGT1 se convierte en un homenaje a la competición

Koenigsegg CCGT1 se convierte en un homenaje a la competición
Koenigsegg CCGT1.
Crédito: Koenigsegg | Cortesía

El nuevo Koenigsegg CCGT1 no es simplemente otro hypercar de producción limitada. Es el homenaje moderno al Koenigsegg CCGT, un automóvil de competición GT1 que fue desarrollado para enfrentarse a las grandes figuras de las carreras de resistencia, pero cuyo programa fue cancelado antes de poder disputar siquiera una vuelta competitiva.

La relación de Koenigsegg con las carreras de resistencia comenzó mucho antes de que la compañía presentara el CCGT. Christian von Koenigsegg estudió cuidadosamente las regulaciones GT1 de Le Mans durante el desarrollo de los primeros prototipos de la marca. El objetivo era que las dimensiones fundamentales del automóvil ya estuvieran preparadas para cumplir con las exigencias de competición.

Koenigsegg CCGT1 se convierte en un homenaje a la competición
Koenigsegg CCGT1.
Crédito: Koenigsegg | Cortesía

Aquella filosofía influyó en modelos como el CC8S y el CCR y finalmente desembocó en un proyecto mucho más ambicioso: el CCGT. El automóvil de competición fue diseñado alrededor de un motor V8 atmosférico de 5.0 litros capaz de producir aproximadamente 600 caballos de fuerza, el máximo permitido dentro de su categoría. Con un peso cercano a los 2,204 libras, el CCGT tenía margen para incorporar lastre y optimizar su distribución de masas. Su configuración también incluía una caja secuencial de magnesio, tracción trasera y una aerodinámica capaz de generar más de 1,322 libras de carga aerodinámica.

El piloto de pruebas Loris Bicocchi fue responsable de buena parte de su puesta a punto y, desde sus primeras pruebas, el automóvil mostró un ritmo que sugería que Koenigsegg podía convertirse en un rival serio en la categoría. Pero dos meses después de que comenzaran las pruebas, la FIA modificó las reglas de GT1 para exigir vehículos de producción en serie con volúmenes mucho mayores. El cambio dejó al CCGT fuera de juego.

La categoría, además, enfrentaba costos crecientes y una reducción progresiva de fabricantes participantes. Finalmente, el programa desapareció. El CCGT nunca pudo demostrar en una carrera lo que había sido capaz de hacer en las pruebas.

Koenigsegg CCGT1 tiene aerodinámica al extremo

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Koenigsegg CCGT1.
Crédito: Koenigsegg | Cortesía

El nuevo Koenigsegg CCGT1 está construido sobre la arquitectura del CC850, el CCGT1 toma el espíritu del antiguo CCGT y lo transforma en un megacoche moderno. Toda la carrocería ha sido rediseñada para adaptarla a la producción; solo las puertas y el techo desmontable permanecen respecto al CC850. Esto busca mejorar la capacidad aerodinámica y garantizar suficiente refrigeración para mantener un rendimiento elevado durante sesiones prolongadas en circuito.

El enorme alerón trasero activo es probablemente el componente más llamativo. Puede realizar ajustes de hasta 30 grados y modificar automáticamente su posición para trabajar en tres escenarios: reducir la resistencia aerodinámica en las rectas, actuar como freno aerodinámico durante fuertes desaceleraciones y generar máxima carga en las curvas.

Koenigsegg CCGT1 se convierte en un homenaje a la competición
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Crédito: Koenigsegg | Cortesía

Koenigsegg desarrolló un enorme divisor delantero, elementos activos en los bajos, un piso específico, deflectores capaces de generar vórtices de baja presión y un difusor trasero diseñado para trabajar conjuntamente con toda la carrocería. El resultado es una carga aerodinámica de hasta 1.763 libras a 155 mph (250 km/h).

Poderoso motor V8 biturbo

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Crédito: Koenigsegg | Cortesía

En el centro del Koenigsegg CCGT1 se encuentra el V8 biturbo de Koenigsegg. Con gasolina convencional, el propulsor desarrolla 1,280 caballos de fuerza. Cuando funciona con E85, la cifra aumenta hasta 1,600 caballos de fuerza. El sistema de gestión del motor permite utilizar diferentes mezclas de ambos combustibles, ofreciendo una flexibilidad poco habitual para un vehículo con semejante orientación hacia el circuito.

Koenigsegg también instaló sistemas adicionales de refrigeración para que el motor pueda mantener su rendimiento durante sesiones largas. Una nueva entrada de aire en el techo alimenta un enfriador de aceite de mayor tamaño, mientras que otros elementos del sistema térmico fueron adaptados específicamente para las exigencias de pista.

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Crédito: Koenigsegg | Cortesía

Uno de los elementos más interesantes del CCGT1 es su nueva interfaz de transmisión denominada Koenigsegg Sequential Shift (KSS). Está basada en la revolucionaria transmisión Light Speed Transmission de nueve velocidades de Koenigsegg y combina una filosofía moderna con elementos directamente inspirados en las carreras. El conductor dispone de un pedal de embrague para la salida, mientras que los cambios pueden realizarse mediante cortes de encendido y sin necesidad de utilizar el embrague.

La palanca secuencial está ubicada muy cerca del volante para permitir movimientos cortos y rápidos. Además, el sistema incluye un selector identificado con las letras ASMR, correspondientes a Automático, Secuencial, Manual y Reversa.

Los compradores que quieran una experiencia todavía más tradicional pueden solicitar el Engage Shift System (ESS) del CC850, una transmisión manual de seis velocidades. En ese modo, el sistema utiliza seis de las nueve relaciones disponibles de la LST, manteniendo además la posibilidad de utilizar el modo automático de nueve velocidades cuando el tráfico o las condiciones de conducción lo requieran.

Una cabina diseñada alrededor del conductor

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Crédito: Koenigsegg | Cortesía

El conductor encuentra un interruptor de encendido oculto, un sistema para cebar las bombas de combustible y un botón de arranque rojo que despierta el V8 biturbo. El Chronocluster de tercera generación mantiene la información esencial dentro del campo visual del piloto. Uno de los detalles más curiosos es el medidor de fuerza G analógico situado en el centro del tablero. Según Koenigsegg, funciona exclusivamente mediante la fuerza G, sin conexión eléctrica.

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Crédito: Koenigsegg | Cortesía

Los asientos estándar son de fibra de carbono ultraligera y cuentan con arneses de seis puntos para el conductor. Cuando se instala el paquete Track, el automóvil incorpora asientos de competición y arneses de seis puntos para ambos ocupantes, además de un sistema de extinción de incendios específico. Así, el CCGT1 puede pasar de un hypercar de lujo a una máquina mucho más cercana a un auto de carreras.

Producción ultralimitada

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Crédito: Koenigsegg | Cortesía

La exclusividad del Koenigsegg CCGT1 queda confirmada por una cifra contundente: solo se producirán 70 unidades. Además, ya no hay opción de compra, todos fueron asignados el día de su presentación por un monto desconocido, por lo que probablemente superen fácilmente el millón de dólares por unidad.

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