NHTSA cambiará qué se considera camioneta desde 2030

Desde los modelos 2030, muchos crossovers y SUV familiares dejarán de ser camionetas para la NHTSA. Esto cambia para quien compra

Crossover compacto plateado estacionado junto a un todoterreno verde de llantas grandes en un camino de tierra.

Desde 2030, muchos crossovers con AWD contarán como autos. Crédito: Imagen generada para uso editorial | Cortesía

La NHTSA redefinirá qué es una camioneta desde los modelos 2030: del 68% de vehículos que hoy califica, quedaría cerca del 30%, según su regla del 30 de septiembre de 2026.

La mayoría de los crossovers y SUV familiares pasarán a contar como autos de pasajeros para las normas de consumo de combustible. La regla entra en vigor el 30 de noviembre y forma parte del recorte de esas normas que impulsa el gobierno de Donald Trump.

Qué será una camioneta para la NHTSA desde 2030

Según la regla SAFE III publicada en el Federal Register, solo contará como camioneta liviana un vehículo con capacidad real fuera del asfalto o de trabajo. La agencia dice que muchos modelos se fabricaron con detalles pensados solo para cumplir la definición.

Para la vía todoterreno, el vehículo deberá tener tracción 4×4 o más de 6,000 libras de peso bruto, y cumplir las cuatro medidas mínimas de despeje. Hasta 2029 basta con cuatro de cinco. Además, tener tres filas de asientos ya no bastará para ser camioneta.

Esto es lo que establece la nueva regla:

  • Norma: SAFE Vehicles Rule III, modelos 2022 a 2031
  • Publicación: 30 de septiembre de 2026, Federal Register
  • Entra en vigor: 30 de noviembre de 2026
  • Nueva definición: desde el año modelo 2030
  • Ángulo de ataque: 28 grados o más
  • Ángulo ventral: 14 grados o más
  • Ángulo de salida: 20 grados o más
  • Despeje al suelo: 20 centímetros o más
  • Meta promedio: unas 34.9 mpg en 2031, frente a 49.3 mpg de la norma de 2024

Los crossovers con tracción integral pasarán a ser autos

La NHTSA reconoce que hoy el 68% de los vehículos livianos cumple la definición de camioneta. Pero, según el documento, la mayoría son crossovers con tracción integral o modelos de tres filas que no pueden andar fuera de carretera y sirven poco para llevar carga.

Kia Seltos 2027 color arena circulando por una avenida urbana con palmeras y edificios al fondo.
Hoy el 70 % de los vehículos ligeros cuenta como camioneta.
Crédito: Kia | Cortesía

Uno de los datos más llamativos: entre los vehículos que hoy califican por despeje, el 98.9% no alcanza el ángulo de ataque de 28 grados. Por eso la agencia espera que la flota pase de unas 70% camionetas y 30% autos a la proporción contraria.

¿Bajarán los precios de los autos nuevos con esta regla?

La NHTSA calcula que, con normas más flexibles, los fabricantes gastarán $15,300 millones menos en tecnología para ahorrar gasolina en los modelos 2031. Si ese ahorro llega al comprador, cada vehículo nuevo costaría en promedio $1,289 menos que con la norma de 2024.

Ford Bronco blanco subiendo una pendiente de tierra roja entre vegetación del desierto.
Para ser camioneta habrá que demostrar capacidad todoterreno o de carga.
Crédito: Ford | Cortesía

El “si” importa: la agencia no obliga a trasladar ese ahorro al precio. Además, estima que el país consumirá 4.6% más gasolina hasta 2050 frente a la norma anterior, un gasto que paga el conductor en cada visita a la estación de servicio.

La regla podría llevar producción fuera de EE.UU.

Según Car and Driver, que cita a Automotive News, el cambio puede tener un efecto inesperado. Si un gobierno futuro vuelve a endurecer las metas, los crossovers que pasen a ser autos tendrán que mejorar mucho su consumo.

Una salida sería importarlos. La ley exige un mínimo de consumo a los autos de pasajeros fabricados en el país, pero no a los importados, y las marcas pueden mover créditos entre ambas flotas. Así, armar un crossover fuera de EE.UU. podría resultar más conveniente.

La regla llega después de que el gobierno frenara las normas de ahorro de combustible, y explica en parte por qué casi desaparecieron los autos compactos. Las marcas ya ajustan su oferta, como Stellantis con nueve modelos de menos de $40,000.

Para quien compra, el cambio apunta sobre todo a los crossovers familiares, el segmento del Hyundai Tucson 2027 o el Nissan Rogue híbrido. Los modelos todoterreno o de trabajo, como la futura Bronco pick-up, seguirían como camionetas.

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