Suben límites de velocidad en EE.UU. (y los choques fatales)
EE.UU. acelera sus límites en carretera, pero los primeros datos muestran más choques y una discusión que sigue sin cerrarse
North Dakota registró más choques en zonas de 65, 70 y 80 mph. Crédito: Imagen generada por Gemini | Cortesía
Subir el límite de velocidad puede parecer una mejora lógica para ganar tiempo en carretera, pero en varios estados de EE.UU. la evidencia ya está mostrando un costo incómodo: más velocidad también puede traer más choques y más riesgo en caso de impacto. El debate sigue abierto, pero las primeras cifras apuntan a que la seguridad vial no siempre va al mismo ritmo que las leyes.
Más velocidad, más riesgo
En los últimos años, distintos estados han elevado sus máximos en autopistas rurales y tramos selectos. Texas mantiene el récord con 85 mph en un segmento de 41 millas de la Highway 130, mientras que otros como Idaho, Montana, Nevada y North Dakota ya operan con límites de 80 mph en ciertas vías.

La discusión política suele girar alrededor de la idea de que las carreteras modernas pueden soportar velocidades más altas. Sin embargo, los datos que se han acumulado en varios estados cuentan otra historia, con aumentos en choques y en siniestros fatales después de los cambios de límite.
El caso de Michigan y otros estados
Un ejemplo clave es Michigan, donde en 2017 el límite pasó de 70 a 75 mph en más de 600 millas de autopistas rurales. Después de esa modificación, los choques aumentaron de forma notable y los accidentes fatales crecieron 63% en los tramos afectados, según un estudio posterior.
También se ha observado que el efecto de la velocidad no se limita a la estadística de los límites máximos. A mayor rapidez, más energía acumula el vehículo en un impacto, y eso se traduce en consecuencias más severas para ocupantes, peatones y otros conductores.
North Dakota bajo la lupa
North Dakota elevó su límite a 80 mph en agosto de 2025 y, en el primer año de aplicación, los registros ya mostraban un panorama mixto. Hasta mediados de agosto de 2026, el estado contabilizaba 59 muertes viales, con tendencia a superar el total de 2025, cuando murieron 83 personas en sus carreteras.

Pero el dato más llamativo está en los choques: entre agosto de 2025 y agosto de 2026, los accidentes crecieron en casi todos los rangos de velocidad. En zonas de 65 mph subieron 42.11%, en tramos de 70 mph aumentaron 22.64% y en áreas de 80 mph avanzaron 17.27%.
Al mismo tiempo, las multas por exceso de velocidad cayeron en varios de esos corredores. Las sanciones bajaron 43.28% en zonas de 80 mph y 44.39% en las de 65 mph, un indicador que abre dudas sobre si la vigilancia está acompañando el nuevo escenario vial.
La velocidad no es el único factor
Las autoridades locales han advertido que no se puede sacar una conclusión definitiva tan pronto. El clima, las obras en la vía, el volumen de tránsito, la conducta de los conductores y el nivel de control policial también influyen en los números.
Aun así, la tendencia nacional sigue siendo clara: el exceso de velocidad continúa entre los principales factores de mortalidad en carretera. En 2024, alrededor de 11,288 personas murieron en choques vinculados con velocidad, equivalente a 29% de todas las muertes de tránsito en Estados Unidos.
Un debate que seguirá creciendo
Mientras algunos estados consideran nuevos aumentos, otros revisan sus resultados con más cautela. Missouri ya aprobó un alza a 75 mph en autopistas rurales, aunque la implementación completa tardará por la señalización; en Nueva York y Arizona también hubo intentos de ampliar los límites, con distintos desenlaces legislativos.

La gran pregunta no es solo cuánto tiempo se gana al conducir más rápido, sino cuánto se arriesga en el camino. Los próximos años dirán si esta ola de aumentos termina como una simple actualización normativa o como un error costoso para la seguridad vial.
Te puede interesar: