Neumáticos usados: riesgos que muchos conductores pasan por alto
Comprar neumáticos usados puede ahorrar dinero, pero también esconder daños internos o reparaciones que pueden ser un riesgo para la seguridad al conducir
Venta de neumáticos usados. Crédito: Imagen generada por Gemini | Cortesía
En muchos lugares se pueden conseguir neumáticos usados. Esta es una solución de bajo presupuesto para resolver cualquier problema por un tiempo corto. Comprar neumáticos nuevos en ocasiones puede ser muy costoso, por lo que muchos buscan opciones de segunda mano que pueden ser una ganga. Sin embargo, buscar un neumático usado puede ser una solución riesgosa.
El mayor problema de los neumáticos de segunda mano es su historial. Aunque visualmente puedan parecer en buenas condiciones, todo lo que sucedió con ese neumático es casi imposible conocerlo. Un neumático usado pudo haber sufrido un impacto contra un bache, circular con una presión incorrecta, permanecer almacenado durante años o recibir una reparación que no sea evidente a simple vista. Aquí te diremos los riesgos de comprar un neumático usado.
Neumáticos usados: de una solución económica a riesgo de seguridad

La frase “lo barato sale caro” en ocasiones es acertada. En el caso de los neumáticos usados, puede ser aplicable. Instalar un neumático usado sin conocer su historial o síntomas de desgaste puede causar un accidente por falta de agarre, alguna reparación oculta o simplemente la mala calidad de la banda de rodadura. Si es riesgoso, ¿por qué se venden?
¿Es legal vender neumáticos usados en Estados Unidos?
La venta de neumáticos usados en Estados Unidos es legal, aunque tiene sus condiciones. La responsabilidad del vendedor puede convertirse en un asunto mucho más complejo si el producto presenta un defecto y posteriormente falla. Si con los neumáticos nuevos, en ocasiones, pueden presentar fallas, la situación con un neumático usado se duplica, por lo que la responsabilidad del vendedor es mayor.
Aunque en cada estado la legislación es diferente, un vendedor de neumáticos usados puede enfrentarse a consecuencias legales si uno de sus productos provoca daños, incluso cuando afirma que desconocía el defecto. En ocasiones, los vendedores hacen firmar al comprador un documento en el que se libra de cualquier responsabilidad al comprar el neumático, pero esto puede ser diferente; en algunos sitios eso no exime al comprador de responsabilidad.
Historial desconocido

Un neumático nuevo comienza su vida prácticamente desde cero. Con uno usado, la situación es diferente. El comprador puede conocer la marca, el tamaño, la profundidad de la banda de rodadura e incluso la fecha de fabricación, pero difícilmente podrá reconstruir todo lo que ocurrió durante las millas anteriores.
Un neumático pudo haber sufrido muchas situaciones. Desde un fuerte impacto contra un bache, circulación prolongada con baja presión, sobrecarga del vehículo, exposición prolongada al calor o al sol, reparaciones anteriores, daños internos que no llegaron a manifestarse exteriormente o almacenamiento incorrecto durante largos periodos. Estas situaciones hacen que un neumático pueda parecer que está bueno, pero a las pocas millas se dañe.

Aunque la banda de rodadura pueda verse perfecta, con sus dibujos, esto no quiere decir que esté buena. En Estados Unidos, el límite legal generalmente utilizado para considerar que un neumático está desgastado es de 2/32 de pulgada, aunque las recomendaciones de seguridad pueden exigir reemplazarlo antes de llegar a ese punto.
Un neumático usado que todavía tiene una profundidad superior al mínimo puede estar mucho más cerca del final de su vida útil que uno nuevo. Además, cuanto menor sea la profundidad disponible, menor será el margen de rendimiento que tendrá especialmente sobre pavimento mojado. La lluvia es particularmente importante. Los canales de la banda de rodadura ayudan a evacuar el agua que queda entre el neumático y el asfalto. A medida que el dibujo se desgasta, esa capacidad disminuye.
Otro problema es la edad del neumático

El caucho no permanece idéntico durante toda la vida del neumático. Con el paso del tiempo, los materiales pueden deteriorarse independientemente de que el dibujo conserve una cantidad considerable de profundidad. Un neumático que parece “casi nuevo” porque conserva mucho dibujo podría tener varios años de antigüedad. Esta es una de las razones por las que el precio extremadamente bajo de algunos neumáticos usados puede resultar engañoso: no solamente estás comprando menos banda de rodadura, sino también una cantidad desconocida de vida útil restante.
¿Vale la pena comprar neumáticos usados?
La respuesta fácil es no. Aunque puedes ahorrarte mucho dinero, un accidente puede hacer que ese ahorro se vaya fácilmente, por lo que es un riesgo que no se debería correr. Un neumático usado puede funcionar correctamente y no todos representan un peligro inmediato. Sin embargo, el comprador está aceptando una incertidumbre que resulta difícil de eliminar por completo.
Te puede interesar: